Charlie Sheen: la filmografía que esconde detrás de Two and a Half Men
Pocas carreras han sufrido un secuestro tan brutal por una serie de televisión. Charlie Sheen, el actor que olió el dólar en Wall Street y sudó en la jungla de Platoon, quedó fosilizado en la memoria colectiva como el protagonista caótico de Two and a Half Men. Hay quien sostiene que ese papel le dio más suerte que talento cinematográfico. La filmografía dice otra cosa, aunque haya que rascar en ella.
Las dos obras mayores que nadie discute
Platoon y Wall Street son títulos de peso. En ambos, Sheen carga con papeles protagonistas, con personajes atrapados entre la ambición y la conciencia. Películas así no se improvisan. Forman parte del currículum de cualquier actor serio, y suelen olvidarse cuando se evalúa su carrera como un todo.
El filón de culto: de la parodia al thriller con coche
La parte más sorprendente es el cine que no sale en las listas habituales. Hot Shots —y su secuela— se ha ganado el estatus de culto entre los aficionados a la comedia paródica. De la ciencia ficción llega Han llegado, una cinta modesta del director de las pelis de Riddick. Y en el terreno del cine B, Velocidad terminal y El aparecido aportan acción, tensión y un coche —un Dodge Pace Car— que algunos recuerdan mejor que al propio actor. Hasta hay quien rescata una historia de sheriff infiltrado, con moteros, que estaría basada en hechos reales.
Lo curioso del caso Sheen es que entre el prestigio de Wall Street y la carcajada de Hot Shots hay más películas decentes de las que su leyenda televisiva admite. Nadie dijo que fuera un intérprete profundo. Pero la próxima vez que alguien diga que solo tuvo suerte, que enumere: la jungla, el parqué, el cockpit de una parodia y un Dodge Pace Car no son pura suerte. Son una carrera.