El hilo pasa del «linchamiento» aplaudido al Mercedes confundido
La jornada del 21 de septiembre parte el hilo en tres. Un bloque sigue pidiendo más bronca. Otro se engancha a corregir la traducción de Negu Gorriak. Un tercero descubre que el coche atacado por error en plena refriega era un Mercedes del año 2001 y se pone a hacer cuentas. En medio, dos tuits pegados en la misma página: el de Julián Macías Tovar sobre la confusión de identidades y el de Pedro Sánchez con su solidaridad a los tres nombres del día.
Treinta mensajes entre el 20 y el 21. Ni una cifra nueva sobre el operativo.
Qué se ha sabido
Dos tuits entran en el tramo. Uno lo firma Julián Macías Tovar y sostiene que un grupo de violentos confundió al activista Rafa Borrego y a la diputada Julia Ferreras con miembros de una ONG vasca. El otro es de Pedro Sánchez y añade un tercer nombre:
la abogada Sofía Cánovas. A partir de ahí el relato deja de hablar de músicos y habla de tres personas a las que alguien dedica su solidaridad desde la cuenta del presidente del Gobierno.
El resto del material nuevo es doméstico. Alguien identifica el vehículo atacado:
un Mercedes. Otro apostilla que es
del año 2001 y que el susto «le ha venido de perlas para cambiar esa chatarra». Nadie del hilo confirma de quién era el coche ni qué pasó con él después.
Y una corrección lingüística que ocupa media página. Un forero sostiene que
Negu Gorriak significa «inviernos rojos» y se pelea con las dos traducciones que circulan por el hilo: la de «derecho a techo» y la de «inviernos crudos» que, dice, aparece en la Wikipedia. Al lado se pega una pieza de El Faro de Ceuta sobre la carga policial que titula justamente con el «derecho a techo».
El enlace se usa para discutir la traducción, no lo que cuenta dentro.Dónde está la bronca
La bronca de este tramo ya no es si hubo operativo. Es qué significa lo que pasó. Un participante cierra la jornada con una frase seca: «Tratan de linchar, tratan de linchar... Siempre haciendo las cosas a medias». Es la única vez en dos páginas que alguien se ríe del asunto desde dentro. Otro mensaje va más lejos y sostiene que el episodio habría sido «magistral» si la policía no hubiera intervenido.
Frente a eso, el bloque que aplaude se queda solo con el resultado. Un mensaje sostiene que sin presencia policial el asunto se habría quedado en insultos y empujones. Otro deja caer que para proteger a este grupo la policía sí se mueve, como pregunta y no como denuncia. Y un tercero se pregunta si las fuerzas de seguridad están defendiendo a quienes considera enemigos del país. La pregunta se repite en tres versiones distintas y ninguna se responde con datos.
Hay un choque más pequeño y más raro: el de la identidad del grupo. Lo que en la página anterior era «navarros o vascos» ahora es discusión filológica. Un forero se molesta porque cada cual traduce el nombre como le apetece: acepta «inviernos rojos», rechaza «inviernos crudos» y rechaza también el «derecho a techo» del titular local.
Media página discutiendo por una traducción mientras a quién acabaron increpando, y por qué, no se le dedica una línea.
Y aparece el primer mensaje que duda de todo el relato. «Qué fácil es engañar a los bobos», escribe un participante. No dice a quién se refiere ni aporta nada más. La frase queda ahí, sin respuesta.
La pausa personal
En medio del ruido, un forero suelta un párrafo que no habla de Ceuta. Dice que es relativamente joven, que la escena le supera y que no le ve salida. «Soy una persona relativamente joven y de verdad es que no veo solución a nada y es muy triste…, imaginar lo que éramos como sociedad y se consiguió gracias a nuestros abuelos, padres, etc… y ver el estercolero actual». No cita a nadie ni discute con nadie. Recibe dos respuestas y el hilo continúa.
Qué cambia respecto a antes
Que la identidad de los músicos deja de ser el eje. El eje pasa a ser el coche y los dos tuits. La página anterior cerraba discutiendo si el grupo era navarro o vasco y si seguía existiendo. Esta abre con los mismos nombres, pero ya en boca de dos cuentas institucionales, y con un tercer nombre que nadie había citado hasta ahora: el de la abogada.
También cambia el tono de una parte del hilo. Los primeros mensajes del 20 daban por bueno el episodio sin más. Los de esta página ya distinguen entre lo que creen que pasó y lo que les habría gustado que pasara.
Es un matiz pequeño, pero es el primero en dos días.
Lo que no cambia: nadie pone una cifra. Ni de agentes, ni de heridos, ni de detenidos. Ni una fuente primaria. El único documento que se pega con titular propio es la pieza local, y se usa para una traducción.
Falta la predicción. Un forero avanza qué pasará «pasado mañana» en el País Vasco: que allí se acordarán de la policía que los sacó de Ceuta. Es lo único que se lanza a futuro en dos páginas.