Ceuta exige al Congreso los recursos que se van a Marruecos
Mientras Marruecos negocia ayudas millonarias, la ciudad autónoma de Ceuta se prepara para salir a la calle. La convocatoria, fijada para el 2 de septiembre a las 20:00 frente al Congreso, bajo los lemas «Ceuta es España» o «Todos con Ceuta», reclama los mismos recursos, servicios y nivel de protección que cualquier otra ciudad española.
El contraste económico: 200 millones para Rabat y Ceuta esperando
El trasfondo económico es el que más está caldeando la discusión. Los convocantes denuncian que el Gobierno ha destinado a Marruecos más de 200 millones de euros, con otros 800 comprometidos, mientras Ceuta arrastra una sensación de abandono en infraestructuras y seguridad. La comparación es inevitable: se pide que se retiren ayudas a Rabat y se transfieran a la ciudad autónoma.
Seguridad y avisos ignorados
El debate suma además el componente de la seguridad. En los mensajes previos a la protesta se recuerda que el CNI habría advertido, en reiteradas ocasiones, del uso de la frontera como herramienta de presión por parte de Marruecos, y que el Ejecutivo habría desoído esas alertas. También circula la información de que dos personas que habrían entrado en Ceuta durante la crisis migratoria han sido detenidas por su presunta vinculación con el terrorismo yihadista, aunque se trata de acusaciones que aún no han sido confirmadas judicialmente. Estos elementos alimentan un clima de exigencia de control y de mayor atención política.
La manifestación del 2 de septiembre promete ser un termómetro del descontento. Queda por ver si el Gobierno responde con hechos a la demanda de equiparación de Ceuta con el resto de España, o si la protesta se diluye en el ruido de la batalla política. La pregunta sobrevuela el Congreso: ¿cuánto puede durar el descuido presupuestario de una frontera en tensión?