Cientos de miles de peruanos festejan su independencia en el centro de Madrid
¿Qué hacen cientos de miles de peruanos en el centro de Madrid celebrando la independencia de un país que no es el suyo? La respuesta es incómoda: muchos de ellos residen, trabajan y cotizan en España, y la celebración se ha convertido en un fenómeno masivo que mezcla orgullo nacional, nostalgia y una realidad económica que pocos quieren verbalizar.
La colonia peruana en Madrid es una de las más numerosas de Europa. Centenares de miles de personas, según las estimaciones difundidas, se concentraron a finales de julio en el entorno de Sol para conmemorar un aniversario más de la independencia del Perú de la corona española. El centro quedó tomado, con banderas rojiblancas, música andina y un ambiente festivo que, para la mayoría de los asistentes, era una jornada de reencuentro con sus raíces.
La paradoja de la independencia celebrada en Madrid
Hay quien sostiene que la celebración es una muestra de diversidad cultural, amparada por el Ayuntamiento de Madrid. Otros, sin embargo, ven una provocación: “Es como si un español celebrara su fiesta nacional en Lima mientras dependiera de las ayudas de allí”. También se recuerda que el 12 de octubre, la Fiesta de la Hispanidad, fue renombrada en Perú desde 2009 para revalorizar la identidad indígena. La ironía no pasa desapercibida.
El factor económico: migración, remesas y cuidados
Los datos disponibles apuntan a que la migración peruana ha sido clave en el sostenimiento de la economía española en ciertos sectores. El trabajo de cuidado de mayores, la limpieza o la hostelería dependen en buena parte de trabajadores extranjeros, entre ellos muchos peruanos. Sus remesas, además, sostienen a familias enteras en el país andino. Sin embargo, también se menciona el coste que asume el sistema público en sanidad y educación para esa población, un debate que divide a la opinión.
La próxima cita: Bolivia y Ecuador
La agenda migrante no se detiene aquí. Las independencias de Bolivia y Ecuador serán, previsiblemente, la próxima ocasión para repetir el mismo patrón en las calles de Madrid.
- 6 de agosto: independencia de Bolivia
- 10 de agosto: independencia de Ecuador
Mientras tanto, la reflexión sobre qué significa ser español en un país con cada vez más fiestas nacionales ajenas queda para otro día. O quizá para la próxima celebración, que tampoco tardará en llegar.