Cataluña acapara la regularización: 257.602 solicitudes y el 44% de inmigrantes sin cotizar
¿Puede sostenerse un sistema de bienestar con uno de cada dos inmigrantes en edad laboral sin cotizar a la Seguridad Social? Los datos de la última regularización extraordinaria en España dibujan un mapa desigual: Cataluña concentra el 27% más de solicitudes que Madrid, pero el debate económico apenas empieza.
El dato que desmonta el relato de la integración laboral
Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Cataluña ha registrado 257.602 solicitudes, superando con creces a otras comunidades. La magnitud equivale a más población que Sabadell (224.589 habitantes). Sin embargo, el 44% de los inmigrantes en edad de trabajar no cotizan a la Seguridad Social, según los datos que acompañan a la regularización. Esto significa que casi la mitad de los potenciales trabajadores no contribuyen al sistema que debe sostenerlos.
¿Consumo interno o lastre fiscal?
Frente a quienes ven en la inmigración un motor de consumo interno —incluso si parte no trabaja—, otros señalan el coste fiscal directo. Las altas en la Seguridad Social tras la regularización alcanzan 160.000 trabajadores, concentrados en hostelería, comercio y construcción, según una información de Infobae. Pero la brecha entre cotizantes y no cotizantes plantea un interrogante de fondo: ¿cuánto puede crecer el consumo si el Estado financia a quienes no contribuyen?
Con estas cifras, lo único que crece sin discusión es la factura. El resto es literatura.