Forestalia: el reverso oscuro de la energía verde
Forestalia era el paradigma de la transición ecológica en Aragón: empresa puntera, grandes profesionales, técnicos comprometidos. Hasta que el relato se segarro. Lo que durante años fue presentado como éxito empresarial se ha destapado como una trama de corrupción con ramificaciones políticas y sobrecostes millonarios en la factura de los molinos.
Las denuncias que nadie quiso oír
El periodista Federico Jiménez Losantos llevaba tres o cuatro años alertando del entramado. Sus palabras sobre “molinazos de 200 metros de alto” sonaron a excentricidad. Pero el tiempo le ha dado la razón: la investigación judicial ha confirmado que bajo la apariencia de empresa ejemplar se escondía un esquema de sobrefacturación y aprovechamiento político. Quienes conocían el caso desde dentro ya preveían que los responsables iban tan sobrados que ni siquiera se molestaban en ocultar las irregularidades.
El entramado político y empresarial
Las pesquisas apuntan a la implicación de miembros del PSOE y del PAR, partidos que han gobernado Aragón durante décadas. La empresa, con sede en Zaragoza, habría tejido una red de influencias que permitió que las facturas de los molinos eólicos se inflaran sin control. “Lo rellenito está en las facturas de los molinos”, aseguraban fuentes conocedoras, indicando que el verdadero agujero no está en las subvenciones, sino en los contratos de construcción y mantenimiento. La sensación de impunidad era tal que ni siquiera frenaron cuando las alertas saltaron en medios nacionales.
¿Qué esperar del caso?
Conocedores del ambiente en Zaragoza señalan que “hay tomate” y que los dueños de Forestalia -los Jorges, como se les conoce en la ciudad- han subestimado la perseverancia de quienes llevaban años denunciándoles. Si la justicia sigue el curso habitual, algunos cargos intermedios pagarán, pero el sistema de puertas giratorias y adjudicaciones opacas que lo permitió probablemente saldrá indemne. El caso forestalia se ha convertido en el símbolo de una energía verde que, a veces, esconde más sombras que luz.