Esther López: el único acusado de asesinato que llega al juicio sin pasar por prisión
La desaparición de Esther López en enero de 2022 conmocionó a Traspinedo, un pequeño pueblo de Valladolid. Casi un mes después, su cuerpo apareció en una cuneta. Cuatro años y medio más tarde, el único sospechoso, Óscar Sanz, sigue en libertad y el juicio no tiene fecha. La anomalía no es menor: se trata de la primera persona en la historia de la UCO acusada de asesinato que no ha ingresado en prisión provisional. Esa circunstancia, que los críticos del proceso consideran un reflejo de la debilidad probatoria, ha abierto un debate sobre la calidad de la investigación.
Un acusado en libertad: la anomalía que delata la debilidad probatoria
En un caso de asesinato, la prisión provisional es la norma. Los tribunales la aplican cuando hay indicios sólidos. Óscar Sanz, sin embargo, llegará al juicio sin haber pisado la cárcel. Según las tesis defensivas, esto evidencia que la acusación no se sostiene. La defensa argumenta que la UCO construyó un relato sin pruebas, y que incluso se llegó a presentar una simulación del atropello que no coincide con los hechos. La acusación, en cambio, mantiene que la ausencia de prisión no implica inocencia, sino que se trata de una decisión judicial discrecional.
Las periciales que contradicen la versión oficial
El eje de la acusación es que Esther fue atropellada por el T-Roc de Óscar. Sin embargo, dos informes periciales de ingenieros y una inspección de la Guardia Civil en enero apuntan a que el vehículo no presenta daños compatibles con un atropello. El informe ERAT, encargado por la defensa, sostiene que la velocidad del impacto habría sido de 45 km/h, una cifra que la fiscalía no ha rebatido. Además, se ha señalado la existencia de una posible contaminación cruzada en el maletero y que el coche presenta desperfectos posteriores a su requisa, algo que el juzgado no ha investigado. La pregunta es: ¿cómo se puede acusar con una reconstrucción que los propios informes contradicen?
La jueza Lourdes del Sol, en el centro de la polémica
La designación de la magistrada Lourdes del Sol para presidir el juicio ha generado recelos. La razón: fue ponente de la sentencia que rebajó dos años la pena a un forzad de una menor al ampararse en la ley del 'sí es sí'. Para algunos, esto pone en duda su imparcialidad, aunque otros consideran que aplicar la ley no es motivo de sospecha. La jueza tendrá que dirigir un juicio en el que se espera que la defensa ponga sobre la mesa todas las contradicciones del sumario.
El documental que incomoda a la investigación
En este clima, el documental 'Un asesinato con vistas' se ha convertido en una referencia obligada. Estrenado recientemente en RTVE, narra el caso de Alejandro Ponsada, en el que la UCO también fue acusada de construir un relato sin pruebas. El documental critica abiertamente la investigación policial y ha sido recomendado por quienes siguen el caso Esther López. En él se destaca el ejemplo de un jurado popular que absolvió a los acusados por 5 votos contra 4, lo que ha reabierto el debate sobre la fiabilidad de esta institución. Muchos consideran que el jurado no está preparado para casos complejos, y que en el juicio de Esther López se repetirá la misma situación.
El tiempo corre pero no hay fecha. Mientras tanto, Óscar Sanz sigue en libertad, la familia de Esther espera justicia y la UCO tendrá que defender un relato que cada vez parece más frágil. La pregunta es si en la sala de juicio se verá un proceso serio o una farsa más de las que ya hemos visto.