Un foro relata un solapamiento de promociones en Carrefour: pagar por llevarse fajitas
Un usuario de foro afirmó que Carrefour metió un mismo producto en dos promociones simultáneas y que, durante unos días, comprar fajitas de trigo salió a devolución. Según su relato, el artículo acumulaba el 101% de su precio en el ChequeAhorro y, además, generaba un cupón del 50% del valor de la compra. Con diez paquetes, la cuenta que circuló fue de
11,50€ pagados y 17,36€ devueltos, un beneficio neto de 5,86€ por tanda. La promoción ya está caducada según el mismo usuario.
El planteamiento no tardó en escalar a la aritmética de salón. Si el sistema devolvía más de lo que costaba, la conclusión era inevitable: con 400 paquetes se acumulaba un cupón de
234,40€ y una televisión de 235€ quedaba en 0,60€. Un pendrive de 64GB salía con diez paquetes. Una cafetera tipo Nespresso, con cien. El problema práctico —qué hacer con cientos de tortillas de trigo— se resolvió con la misma frialdad contable: tirarlas, regalarlas o convertirlas en lasaña, tarta de chocolate y burritos, según las recetas que se fueron compartiendo.
Qué decía exactamente la promoción de Carrefour
El fallo consistía, según el relato, en solapar dos mecánicas que la compañía mantiene separadas: el ChequeAhorro, que devuelve un porcentaje de la compra en saldo para gastar en la propia cadena, y el cupón del 50% de una promoción de retorno. El ChequeAhorro tiene compra mínima: si acumulas 20€, tienes que gastar al menos 20€ de una vez. El cupón del 50%, en cambio, no es ChequeAhorro y sigue otras reglas. La discusión sobre si ambos eran acumulables en una misma compra se resolvió con un sí: se pueden usar juntos.
Ahí empezó la discrepancia. Un cálculo sostenía que el descuento real sobre las fajitas era del 60%, no del 151%, porque el saldo del ChequeAhorro obliga a una segunda compra en el mismo establecimiento y eso cambia el resultado final de la operación. El contraargumento era que, a efectos prácticos, el producto inicial sale gratis y además sobra saldo. La discrepancia sigue sin cerrarse.
El problema de gastar 464€ en ChequeAhorro
El cuello de botella apareció al escalar la jugada. Si alguien compraba 400 paquetes, el ChequeAhorro generado podía rondar los
464,60€, una cifra imposible de consumir en una compra normal de supermercado. La solución que se propuso fue comprar un teléfono móvil o un portátil de ese rango de precio y devolverlo al día siguiente, de modo que el importe retornara en efectivo. Es la parte más discutible del asunto y la que menos verificación tiene.
Para importes más manejables, la vía era otra: si el cheque supera los 150€, se puede pedir en atención al cliente que lo conviertan en tarjeta regalo y gastarlo sin la presión de una sola compra. La estrategia de consumo posterior también se detalló: esperar a las ofertas 3x2, que suelen llegar cuando el ChequeAhorro deja de ser protagonista, y tirar de droguería, aseo personal, conservas, aceite y deshidratados, productos que no caducan.
Fajitas de trigo, no de maíz: el problema del producto
El producto era una tortilla de trigo, no de maíz, y eso decepcionó a quien esperaba totopos. El sabor se describió como pan plano, más cercano a una regañá que a la cocina mexicana. La solución culinaria fue adaptar la receta: chimichangas, enchiladas, lasaña con tortillas en lugar de pasta y una tarta de chocolate por capas de inspiración rusa. El destino final de buena parte del stock era regalarlo.
El final: promoción caducada y productos retirados
La promoción se agotó y los productos afectados desaparecieron de las estanterías, según los relatos del foro. Hay quien sostiene que no se agotaron, sino que se retiraron de la venta para cortar el agujero. En atención al cliente, la respuesta fue que un mismo artículo no podía acumular dos promociones, con reclamación posterior ante Consumo. El resultado, según el relato más amargo, es que el error no se repetirá: la próxima vez, el sistema estará mejor atado.
El ChequeAhorro acabó llegando. Un usuario confirmó
110€ acumulados en un solo mes y pagó con ellos la compra de todo el mes. La promoción está caducada. Queda la duda de si volverá a abrirse una grieta así, y con qué producto.