Sobre mis 20, hace mucho tiempo ya, estuve unos años trabajando como, llamemoslo control, que son las personas con petos de colores fluorescentes que hay en los partidos repartidos por todo el estadio (Camp Nou). Al ser de los grandotes siempre me tocaba estar en los sitios más comprometidos, por lo que solía estar controlando la entrada de los radicales de cada equipo. En la mayoría de los casos los perfiles eran muy parecidos, como pueden ser los boixos nois, ultra sur, brigadas del Espanyol y tantos otros grupos europeos, gente con aspecto de ultra. Sin embargo cuando venían equipos ingleses era muy diferente, aparentemente eran personas de una condición social muy variada. Podía venir un tipo con una apariencia respetable y con la edad de tu padre y montarte un pollo en el estadio de mil malos.
Recuerdo la final de la champions league del 99, la que ganó el Manchester U. contra el Bayern dando la vuelta al marcador en los últimos minutos. La zona de tribuna, la más cara y donde nunca ocurre nada, acabó con muchos de los asientos arrancados a patadas y lanzados a la gradería de abajo. A uno de ellos el pareció una buena idea orinarse sobre la gente que estaba en la gradería de debajo, que curiosamente eran de los suyos ya que el estadio estaba dividido en dos mitades, una para cada afición.
También tuvimos una buena movida con la visita del Arsenal. Avalanchas, agresiones, vandalismo en general.
Por aquellos años solía tener una visión muy idealizada de los británicos y ver a aquellos animales me cambió la perspectiva de las cosas. También soy consciente del bochorno que provoca en muchos británicos el comportamiento de algunos de los suyos cuando salen de casa.
Hablando hace tiempo con un segurata, que además hacía horas extras en el Camp Nou, me comentó entre otras cosas que había ayudado más de una vez a la poli (urbanos o mossos) dando porrazos en los mulos a los aficionados ingleses. Es la única afición que mencionó, y eso que ha pasado cada una por allí...