La Unión Europea le ha dado una lección al Reino Unido.
Según prensa inglesa, Theresa May no dijo nada en los 90 minutos, le preguntaron hasta 3 veces cuál era el plan si el acuerdo no se aprobaba en el parlamento y no supo qué contestar.
Al parecer Theresa dio vergüenza ajena y en 20 minutos se dieron cuenta de que el gobierno del Reino Unido no tiene plan, ni autoridad ni nada, así que se pusieron a preparar el plan, la mandaron al pasillo como un estudiante revoltoso y se pusieron a discutir.
Una semana, ese es el plazo. Si el parlamento aprueba lo que hay (no más negociaciones) entonces tendrán hasta el 22 de Mayo (Theresa May pedía hasta finales de Junio) para que aprueben legislación de salida y adiós muy buenas.
Si no hay acuerdo en el parlamento, entonces la fecha de salida por defecto es el 12 de Abril, plazo para que Theresa vaya a Bruselas con plan alternativo.
Por supuesto, han añadido lo de que están abiertos a otras opciones y plazos más largos (elecciones o nuevo referéndum), esta opción no se la cree nadie pero la ponen para demostrar buena fe, si al final hay Brexit duro, la responsabilidad será del reino unido.
La Theresa May ha tragado con todo, sin decir ni mu. A esto se reduce el reino unido, a esperar en el pasillo a que los mayores tomen las decisiones.
El Junker será un borracho, pero le da mil vueltas a los políticos británicos.
Y esto no ha hecho más que empezar. Falta la negociación del acuerdo comercial, que va a ser otro asunto complicado.