La lista de cantantes de los 90 que la memoria ha borrado
¿Cuánto tarda una canción que sonó en todas las bodas en desaparecer del recuerdo? La pregunta flota en cualquier conversación de treintañeros cuando alguien suelta un nombre que llenó estadios y hoy solo produce caras de póker. Una lista compartida recientemente reúne más de 50 artistas y grupos del pop español —Luna Pop, Melón Diesel, Guarana, Radio Macande, El Koala o Café Quijano— que fueron número uno y ahora no aparecen ni en las playlists de las plataformas.
El negocio de la nostalgia (y de los derechos)
Pero el olvido no es total ni gratuito. Algunos temas se han convertido en himnos de estadio: Gigi D'Agostino suena en los templos del fútbol italiano, excepto en la Juventus, que tiene su propia banda sonora. Hay quien calcula que solo con lo que aún se escucha en locales públicos, los autores pueden vivir varias vidas. La economía de los derechos musicales premia lo que perdura, no lo que fue grande.
El caso de Juan Antonio Canta
Entre los nombres de la lista hay uno marcado por la tragedia. Se cumplen próximamente 30 años de la muerte de Juan Antonio Canta, el propio cantante que, según la escueta nota biográfica, se quitó la vida. Su desaparición de las emisoras no es un capricho del algoritmo, sino la consecuencia de una ausencia física que nadie ha sabido ni querido sustituir con nostalgia.
La música popular ha convertido el olvido en una industria: festivales de nostalgia, canciones que reviven por un anuncio, artistas que llenan un pabellón gracias a la memoria afectiva. Para la mayoría de los nombres de esa lista, el único lugar donde suenan es la memoria de quienes los vieron en la penúltima fila de un festival de 1998. Afortunadamente, el olvido también es barato: no hay que pagar derechos por los recuerdos.