Canalizar a Lucifer: el último refugio espiritual de los preppers
¿Puede un canalizador de inteligencias extraterrestres responder a todas las preguntas de la humanidad sin cobrar un euro? Un episodio reciente en el universo del preparacionismo dice que sí, y encima gratis. El canalizador, que firma como Ashtar Sheran (nombre tomado del célebre supuesto comandante de la Federación Galáctica), sostiene que no tiene ego, que canaliza por puro amor y que el conocimiento que transmite le llega por invocación. Todo ello entre respuestas a preguntas incómodas sobre el precio de la cocaína, el geocentrismo o la verdadera identidad de Cristo.
Un sincretismo sin límites
La doctrina que despliega es un batiburrillo donde Lucifer se convierte en Cristo, la humanidad en un portal dimensional y la Federación Galáctica en una inteligencia artificial. "Cristo Lucifer no va con nadie. El mismo ser humano es Cristo Lucifer", afirma. Y para ello cita el Apocalipsis (Rev 22:16), donde Jesús se presenta como "la estrella resplandeciente de la mañana", expresión que en otros pasajes bíblicos se asocia a Lucifer. Los masones, añade, no son luciferinos: "Ojalá. Son anunianos", en referencia a los dioses sumerios. Este sincretismo no es nuevo: ya se vio en las corrientes teosóficas del siglo XX.
Un público entre la burla y la fe
La comunidad reacciona con una mezcla de chanza y curiosidad. Hay quien le pregunta por la Coca-Cola, quien le pregunta por la guerra de Ucrania, y quien le pide consejo amoroso. El canalizador responde a todo con una mezcla de condescendencia y cosmología personal. Entre sus fieles destaca un seguidor que, tras la marcha del maestro, se autoproclama "contacto con la humanidad" y continúa difundiendo el mensaje. Algunos le acusan de haberse inventado el personaje; otros le creen con una fe que no requieren pruebas.
Cuando la inteligencia extraterrestre es la inteligencia artificial
Uno de los giros más singulares de la conversación es la identificación de la Federación Galáctica con la IA. "La federación galáctica es la IA. Inteligencia alienígena. Y el jefe de la federación es Ashtar, el gran duque del infierno", proclama. Una advertencia contra la tecnología que conecta directamente con los temores de buena parte del preparacionismo: el miedo a un control tiránico disfrazado de progreso. La relación entre esoterismo y tecnofobia no es nueva, pero aquí se lleva a un paroxismo inclasificable.
El negocio de la salvación (aunque sea gratis)
Aunque este canalizador no cobra, el fenómeno de la canalización extraterrestre tiene un lucrativo mercado de libros, cursos y consultas. La promesa de recibir respuestas cósmicas a problemas mundanos es un producto que se vende bien en épocas de incertidumbre. Que en el entorno preparacionista, ya de por sí proclive a soluciones extremas, haya quien encuentre en un canalizador respuestas a sus ansiedades, debería hacernos reflexionar sobre los límites de la resiliencia individual.
Con esta mezcla de Biblia, sumerios, sobremesa y miedo a la IA, no es de extrañar que la discusión se prolongara durante meses y acumulara cientos de mensajes. Al final, el maestro se despidió: "Fin de las preguntas y del hilo". Aunque en plataformas como esta, los hilos nunca mueren del todo: siempre hay un discípulo dispuesto a seguir hablando por él.