La renta básica universal deja de ser un sueño de agitadores
¿Y si dentro de una década trabajar para vivir sonara tan antiguo como el fax? Mientras la mayoría discute sobre salarios, una red de propuestas concretas está aterrizando en el mundo real. Un canal de Telegram (t.me/rbui_noticias) recopila a diario los últimos movimientos: Nueva Zelanda, Corea del Sur y las Islas Marshall ya tienen planes sobre la mesa o en marcha. Y no vienen de la izquierda.
Los planes que ya están sobre la mesa
- El Partido de la Oportunidad de Nueva Zelanda propone una renta de NZ$19.400 anuales financiada con un impuesto sobre la tierra del 1,75%.
- Andrew Yang plantea 15.000 dólares por familia al año como compensación por los datos personales usados en IA.
- Elon Musk asegura que en 2036 el dinero dejará de importar.
- Un piloto rural en Corea del Sur ya cubre a más de 300.000 personas.
- Las Islas Marshall estrenan la primera renta nacional permanente del mundo.
El dilema del trabajo en la era de la automatización
No todo el mundo lo ve así. Hay quien sostiene que el dinero es solo la representación del valor que aportas a la sociedad, y que repartirlo sin trabajar es un espejismo. El argumento contrario: si la tecnología permite producir más con menos manos, el trabajo escasea. David Graeber, el antropólogo de moda entre los tecnólogos, lo llamó 'trabajos de guano'. La cuestión no es si te dan de comer, sino quién controla la máquina.
De momento, el único experimento real está en el Pacífico. Y la pregunta incómoda sigue ahí: si el dinero deja de importar, ¿quién decide lo que vale la pena hacer? Ironías del futuro: puede que los primeros en responder sean los que cobran la renta.