Mismas horas de trabajo, tres millones más de empleos: la paradoja que nadie explica
¿Cómo es posible que España tenga 22,5 millones de afiliados a la Seguridad Social, un récord histórico, pero se trabajen las mismas horas que en 2008? El dato, extraído de las cifras oficiales, revela que el mercado laboral ha cambiado de forma estructural: hay más gente trabajando, pero muchas menos horas por cabeza. Y el PIB, mientras tanto, se ha ido 'to the moon', como apunta algún análisis.
El espejismo del récord de afiliación
El Gobierno celebra máximos de cotizantes, pero ese indicador esconde una realidad más basta: el empleo se ha fragmentado. Los 3,4 millones de nuevos ocupados desde hace dos décadas no han venido acompañados de un aumento equivalente en horas totales trabajadas. El mismo pastel se reparte entre más comensales. Y, si se ajusta por poder adquisitivo, la cosa empeora: según algunas estimaciones, el salario real ha perdido un 90% de valor respecto al de hace 50 años.
¿Economía de baja intensidad?
Hay quien defiende que más gente trabajando, aunque sea a tiempo parcial, reduce la presión sobre el gasto social: menos parados, menos subsidios. Otros, en cambio, ven un modelo de baja productividad donde el crecimiento del PIB no se traslada a los sueldos. La cuestión de fondo es si esta fragmentación es un síntoma de flexibilidad o de precariedad crónica. Los datos oficiales no ofrecen una respuesta clara, pero sí dejan una certeza: el mercado laboral español ha cambiado de forma profunda, y los indicadores tradicionales ya no cuentan toda la historia.
Y con la inflación comiéndose los salarios, el debate sobre si preferimos trabajar menos horas repartiendo la miseria o más horas con mejor poder adquisitivo sigue abierto. Ironías del mercado: a veces, un récord es solo la foto de una herida mal curada.