Mismas horas que en 2008, pero entre más manos
¿Cuánto ha crecido de verdad el empleo en España en las dos últimas décadas? Sobre el papel, mucho: la Seguridad Social exhibe 22,5 millones de cotizantes, el «máximo histórico» que el Gobierno ha celebrado en varias ocasiones. Medido en horas trabajadas, el milagro se deshincha: el volumen total de trabajo es hoy casi idéntico al de 2008 y se reparte entre unos tres millones de personas más. Más cotizantes, misma tarta.
¿Por qué hay tres millones más de cotizantes con las mismas horas trabajadas?
Porque el registro cuenta cabezas, no carga laboral. Un mismo volumen de horas dividido entre más manos da menos horas por trabajador, y ahí está el eje del asunto: el empleo crece por fragmentación, no porque el país trabaje más. La afiliación cuenta cotizantes, no carga de trabajo; de ahí la idea de «afiliados intermitentes» que se apunta en el debate. Sobre esa base se añade otra capa: hay quien sostiene que buena parte del incremento se apoya en contratos fijos discontinuos, que computan como alta aunque el llamamiento dure semanas. De ahí las suspicacias sobre unas horas que, se argumenta, son las declaradas y no necesariamente las efectivamente trabajadas.
El PIB sube, la nómina no
En paralelo aparece la contradicción que más incomoda a varios participantes del debate: sostienen que la producción y el PIB avanzan y que la industria fabrica más con las mismas horas —el sector del automóvil se cita como ejemplo—, mientras el salario no acompaña. Una explicación que se da en el debate es la productividad: más capital tecnológico, más output por hora trabajada. La lectura menos amable habla de reparto de un trabajo escaso con sueldos de miseria, y señala una devaluación interna de salarios cocinada tras el estallido de la burbuja inmobiliaria que nadie ha revertido. Por debajo queda la queja de fondo: con la inflación disparada, cualquier subida se la come el carrito de la compra.
Total, que celebramos 22,5 millones de afiliados mientras el país trabaja las mismas horas que cuando todo se derrumbó. Récord histórico, sin duda. Del mismo tamaño que hace veinte años.