La subasta de Caja Madrid que desabrigada el negocio inmobiliario de las cajas
Caja Madrid está enviando a sus clientes invitaciones para participar en una subasta inmobiliaria el próximo 19, según han confirmado clientes de varias sucursales. La entidad ofrece además un depósito al 4,04% TAE, pero el foco está en la venta de inmuebles, desde pisos en Barberà del Vallès por 200.000 euros hasta seis apartamentos en Villajoyosa promovidos por ASTROC, la constructora vinculada a RAYET.
¿Por qué una caja necesita hacer publicidad de sus subastas?
La pregunta que surge es el interés de la entidad en dar tanta difusión. El argumento más obvio: cuantos más postores, más suben los precios. Pero hay más. Algunos analistas apuntan a que Caja Madrid podría estar utilizando estas subastas como una vía para colocar su stock de viviendas procedentes de ejecuciones hipotecarias, un volumen que según fuentes del sector ha aumentado en los últimos meses. La conexión con la empresa subastera, cuyo logo coincide con el de las Torres Kio (sede de Caja Madrid), refuerza la sospecha de un negocio integrado verticalmente.
El lote de Villajoyosa y la sombra de ASTROC
Uno de los lotes más llamativos son seis apartamentos en la promoción "Estrella de la Cala" en Villajoyosa, promovida por ASTROC en 2005 con la participación de RAYET. Que esos pisos acaben en una subasta de Caja Madrid apenas dos años después es un indicador de la velocidad con la que el boom inmobiliario empezaba a griparse. La paradoja no pasa desapercibida: las mismas promociones que se vendían a bombo y platillo vuelven al mercado por la puerta de atrás.
Transparencia o negocio: las dos caras de la subasta
Hay quien defiende que esta publicidad es beneficiosa para los propietarios embargados, porque una mayor concurrencia eleva el precio y reduce la deuda remanente. Según esta visión, las cajas serían más transparentes que los bancos al no limitarse a adjudicar los inmuebles a sus "amiguitos". Sin embargo, la experiencia demuestra que las subastas judiciales no siempre son el paraíso de la competencia, y los precios de salida (200.000 euros en un piso de Barberà del Vallès) invitan a pensar que el objetivo no es precisamente regalar vivienda.
El dato del depósito al 4,04% TAE completa la jugada: captar liquidez barata para luego colocar los activos problemáticos. Caja Madrid no solo subasta pisos, sino que construye el escenario perfecto para que el inversor acuda con su dinero fresco.
Con la burbuja aún en fase de euforia, estas invitaciones son una ventana a lo que estaba por venir. ¿Oportunidad para compradores o última vuelta de tuerca del negocio inmobiliario? El mercado ya ha hablado.
Debates relacionados en el foro