La fecha que soltó Broncano sobre las elecciones y por qué no es descabellada
En la presentación de la nueva temporada de RTVE, David Broncano soltó una frase que ha hecho saltar todas las alarmas: «Temo que esta sea mi última presentación en TVE… no nos engañemos, todos sabemos lo que puede pasar. Según lo que suceda en las elecciones en Marzo». La declaración, recogida en un tuit, ha abierto un debate sobre si el presentador tiene información privilegiada o si simplemente está siguiendo un guion.
El calendario legal: solo cabe disolución anticipada
La fecha no es descabellada. El calendario electoral español es rígido: las últimas generales fueron el 23 de julio de 2023 y la legislatura dura cuatro años, por lo que el agotamiento natural llevaría a mediados de 2027. Marzo solo cabe por disolución anticipada, una facultad personal del presidente del Gobierno, previa deliberación del Consejo de Ministros y bajo su exclusiva responsabilidad, según el artículo 115 de la Constitución. Eso sí, con dos límites: no se puede disolver mientras haya una moción de censura en trámite ni antes de que pase un año desde la disolución anterior.
La ley electoral fija 54 días entre el decreto de convocatoria y la votación. Si las elecciones fueran en marzo, el decreto tendría que firmarse a principios de enero. Es decir, en pocas semanas sabríamos si la filtración era real o una simple provocación.
¿Filtración o guion?
Hay quien apunta a que Sánchez se comprometió en el comité federal de su partido a que las generales no coincidieran con las municipales y autonómicas de finales de mayo. Eso deja dos ventanas: marzo o julio. Marzo es más probable, porque el margen es más corto y la presión de la olla política es alta.
No faltan voces que ven en la declaración de Broncano un mensaje pactado para gestionar expectativas, o incluso un intento de condicionar la agenda. Otros, más conspiranoicos, hablan de un guion escrito desde Moncloa. Lo cierto es que Broncano, como empleado de una cadena pública, debería mantener la neutralidad, y su comentario sobre que podría perder su puesto si el PSOE no gana roza esa línea.
El dato que descoloca: si las elecciones son en marzo, el decreto de convocatoria se firmaría en enero, lo que significa que en menos de un mes sabremos si la pista era real o un farol. La incertidumbre, como siempre, se resuelve con el calendario.