¿Qué hace ahora Maribel Vilaplana?
La periodista que saltó a la fama por comer con Carlos Mazón durante la DANA tiene nuevo empleo: acompañante de viajes de lujo. La agencia Grand Azulmarino ofrece un circuito de 10 noches y 5 ciudades por Japón por 6.995 euros por persona, y entre los servicios se incluye el «acompañamiento de Maribel Vilaplana». El viaje está programado para octubre y la compañía presume de «el arte de acompañar». El perfil de LinkedIn de la periodista ha sido retirado de la vista pública.
Un precio que invita a preguntas
El precio del viaje, casi 7.000 euros, está en el rango alto del turismo de lujo, pero ¿qué incluye exactamente? La oferta no especifica si Vilaplana ejerce de guía cultural, de relaciones públicas o de algo más. Mientras unos ven un negocio legítimo de turismo de alto standing, otros señalan que el eufemismo «acompañante» oculta servicios de compañía más personales. Lo cierto es que ni la agencia ni ella han aclarado el alcance de sus funciones.
El rastro de una polémica
Vilaplana se hizo conocida por las imágenes de una comida con el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, el mismo día de la DANA que devastó la provincia. La controversia le costó su candidatura para dirigir la RTV valenciana. Ahora, este nuevo rol reabre el debate sobre la transparencia de su actividad profesional. Algunos analistas consideran que su paso a un trabajo ambiguo es una forma de rentabilizar la fama; otros lo ven como un descenso en su escala profesional.
La cuestión de las tarifas
En ausencia de tarifas oficiales, las comparaciones son inevitables. Por 6.995 euros, el viaje incluye vuelos, alojamiento y acompañamiento. Si se aísla el coste del acompañante, el precio está muy por encima de lo que cobran guías turísticos cualificados. Quienes defienden el servicio argumentan que se paga por una experiencia exclusiva con una persona mediática. Los escépticos, en cambio, sostienen que no hay justificación para ese sobreprecio más allá de la notoriedad de la acompañante.
Ironía del destino
Que alguien que estuvo a punto de dirigir la televisión pública valenciana acabe promocionando viajes de lujo en Japón tiene su aquel. El contraste entre el cargo frustrado y el nuevo rol de «acompañante» es tan abrupto como revelador de cómo se reciclan los personajes públicos en la España del espectáculo. Al final, la pregunta que queda en el aire es si los 6.995 euros dan derecho a algo más que un grupo de WhatsApp con la «vividora premium», como la llaman algunos. Con el perfil de LinkedIn oculto y las especulaciones volando, la única certeza es que Maribel Vilaplana sigue dando que hablar.