China rompe el monopolio de ASML: la litografía ya no es europea
¿Ha logrado China lo que parecía imposible: romper el monopolio de ASML en las máquinas de litografía para semiconductores? La noticia, difundida en las últimas horas, agita los cimientos de una industria que daba por segura la superioridad europea.
La empresa neerlandesa es el único proveedor de sistemas de litografía EUV, la tecnología necesaria para fabricar los chips más avanzados. Si los chinos ya pueden producir sus propias máquinas, el tablero geopolítico de los semiconductores cambia por completo. Lo más paradójico: la presión de Estados Unidos para limitar las exportaciones a Pekín puede haber sido el catalizador que faltaba.
Competencia, precios y escepticismo
Hay lecturas enfrentadas. Quienes celebran la noticia aseguran que la llegada de un competidor al club de la litografía abaratará los chips, cuyos precios se han disparado. Otros recuerdan que ASML lleva décadas construyendo su posición, y que reproducir esa tecnología no es cuestión de meses. El tiempo dirá quién tiene razón.
La sombra de Washington se cierne sobre el asunto. La presión americana sobre China habría empujado a Pekín a acelerar su independencia tecnológica. Si es así, Europa, que depende de ASML, vuelve a pagar las consecuencias de una guerra que no ha elegido.
Mientras tanto, los mercados no parecen haber recibido la noticia con la euforia que algunos vaticinan. El desplome de ASML que se pronostica no aparece por ningún lado. Pero en la industria, nada volverá a ser igual. Ironía final: la tecnología más avanzada del mundo, que Occidente quiso controlar, habría encontrado en la presión externa su mejor aliada.