Portugal unifica ayudas: 268,6 euros y 15 horas de comunidad
¿Cuántas paguitas puede cobrar una misma persona hoy en día? En Portugal, a partir de ahora, la respuesta es más simple: una sola. El país ha presentado la Prestación Social Única (PSU), que fusiona en un único pago las distintas ayudas sociales y añade una contraprestación: 15 horas semanales de trabajo comunitario para quienes la reciban. La cuantía base, según los primeros datos, es de 268,6 euros al mes.
La medida tiene una lógica administrativa aplastante: el Estado se ahorra dinero al evitar duplicidades y acaba con el cobro múltiple de subsistemas. Esa es la principal justificación de un cambio que algunos ven como la puntita de una futura renta básica universal y otros como un simple intento de hacer trabajar a los beneficiarios.
El trabajo comunitario es la parte más polémica. Las exenciones incluyen a discapacitados, pensionistas con discapacidad, estudiantes y cuidadores informales. Para el resto, la obligación es real: 15 horas semanales, ni más ni menos. Una comparación habitual lo equipara a una jornada lectiva completa de un profesor. Hay quien sostiene que es un mecanismo de inserción; también hay quien lo ve como un castigo para los que no quieren trabajar.
Portugal se convierte así en laboratorio de un modelo que combina asistencia social y trabajo comunitario. La pregunta es si esa mezcla aguantará el envite: los beneficiarios no parecen dispuestos a aceptar la faena con una sonrisa, y el Estado tendrá que aplicar mano dura para que funcione. O no. Ya veremos si la puntita termina siendo la punta del iceberg.