El misterio de los gatos de Ceuta y el bulo que crece con él
Ceuta lleva casi tres semanas bajo una presión migratoria inédita que ha desbordado los recursos de la ciudad. En ese escenario, algo más se está desvaneciendo: las 65 colonias felinas censadas. El reportaje de The Objective recoge que decenas de gatos que ocupaban los puntos de acogida han desaparecido sin explicación. Autoridades y veterinarios admiten que nunca vieron nada igual, mientras los cuidadores denuncian ataques violentos a algunos ejemplares. El gato Andrés, muerto, se ha convertido en el símbolo de un fenómeno que nadie cuadra.
Qué se sabe de las colonias felinas
El caso de Andrés no es aislado. Vecinos y profesionales veterinarios describen un escenario descontrolado en los 65 puntos de acogida. Los cuidadores hablan de «asesinato» de ejemplares. No hay censo fiable ni una explicación única: la hipótesis del abandono, la del ataque animal y la de una intervención intencionada se mezclan sin que ninguna se imponga. El misterio se mantiene exactamente en ese punto.
El bulo que viaja más rápido que los datos
La versión que atribuye la desaparición a personas migrantes circula con fuerza en redes y comentarios. No hay una sola prueba. La atribución a un colectivo concreto no aparece en el reportaje de The Objective: lo que se documenta es un fenómeno anómalo, no un patrón de consumo. Entre las reacciones hay quien ve un ahorro de recursos, quien ironiza sobre el destino de los animales y quien recuerda que los gatos son una especie depredadora que debería controlarse. En ese ruido, los datos se atascan: sin necropsias ni investigación oficial, el asunto queda a medio camino entre la alarma social y el bulo. Es el punto exacto donde, de momento, se detiene el análisis.