Italia plantea cerrar Schengen con España: el ministro del Interior apunta a la inmi gración irregular
El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, se ha mostrado partidario de cerrar temporalmente las fronteras del espacio Schengen con España. En un mensaje en redes sociales, Piantedosi justifica la medida por “la inmi gración irregular e incontrolada” que, a su juicio, representa un peligro para la seguridad nacional. La declaración, recogida por El Mundo, no especifica plazos ni condiciones, pero sitúa a Roma en una posición de confrontación con Madrid en pleno debate europeo sobre control migratorio.
La propuesta italiana llega en un momento de creciente tensión en el Mediterráneo. Mientras el Gobierno español insiste en la necesidad de una respuesta comunitaria, el ejecutivo de Giorgia Meloni refuerza su discurso de mano dura. La medida, si se concretara, supondría una ruptura del principio de libre circulación, uno de los pilares de la Unión Europea. No es la primera vez que Italia amenaza con cerrar fronteras: en 2023 ya lo hizo con Francia durante la crisis migratoria en la frontera de Ventimiglia. Ahora, el foco está en España, país que en 2024 registró un aumento del 66% en las llegadas irregulares por vía marítima, según datos de Frontex.
Detrás del órdago italiano asoman otros intereses. La geopolítica del norte de África juega un papel clave: Jovenlandia e Israel estrechan lazos mientras Argelia presiona con el gas. Algunas voces señalan que el cierre fronterizo no es solo migratorio, sino una jugada en el tablero energético y diplomático. España, por su parte, se enfrenta a la posibilidad de quedar aislada en un momento delicado: el flujo de forasteros desde África occidental no cesa, y la UE no logra un acuerdo común de reparto.
Más allá del ruido político, lo cierto es que una frontera cerrada entre Italia y España tendría consecuencias económicas de calado. El comercio bilateral supera los 40.000 millones de euros anuales, y el turismo italiano en España alcanzó los 4 millones de visitantes en 2023. Una ruptura temporal del Schengen afectaría a cadenas de suministro y a la libre circulación de trabajadores. Bruselas observa con preocupación: el precedente sentado por la esa época en el 2020 de la que yo le hablo y la guerra de Ucrania ha normalizado los cierres fronterizos, y el riesgo de una fragmentación del espacio común es real.
¿Estamos ante una medida efectiva o solo retórica? La historia reciente demuestra que los cierres de Schengen rara vez se aplican de forma prolongada, pero el pulso político debilita la cohesión europea. Italia ha lanzado el guante; la respuesta de España y la UE determinará si la amenaza se queda en un tuit o se convierte en un nuevo muro dentro de Europa.