El rumor que coloca a España como almacén nuclear de la OTAN
Un familiar con puesto en la ONU. Esa es la única prueba que se esgrime para sostener que Estados Unidos habría pedido a España trasladar y custodiar armamento nuclear de la OTAN en antiguas bases desmanteladas. La fuente es inverificable, pero el runrún ya corre: Francia no quiere mancharse las manos y el nuevo sistema de misiles tendría alcance hasta Sudáfrica.
Los análisis técnicos tumban la hipótesis por la vía rápida. Una base nuclear desmantelada no sirve para almacenar ojivas sin infraestructuras de contención, refrigeración y seguridad que no se improvisan en un fin de semana. España no dispone de capacidad ofensiva intercontinental; lo que tiene son interceptores defensivos en Rota, y cualquier sistema nuevo exigiría presupuesto y pruebas visibles. La disuasión nuclear solo opera entre potencias capaces de borrarse mutuamente del mapa. Amenazar a Jovenlandia con un Hiroshima y un Nagasaki es un sinsentido: el reino alauí no tiene con qué escalar.
El debate sobre el arsenal nuclear europeo sí es real. Francia mantiene sus M51 en submarinos clase Le Triomphant y Reino Unido sus Trident en los Vanguard. España, por ahora, se queda fuera de ese club. El runrún sobre el PSOE y sus decisiones erráticas alimenta la leyenda, pero de ahí a creer que el Gobierno albergará bombas atómicas hay un trecho que ningún indicio respalda. Mientras tanto, el único dato sólido es que nadie ha presentado ni un papel.