«Confirmado. HAY ELECCIONES GENERALES!!!» y el hilo se desboca
Spock entra a matar. «Confirmado. HAY ELECCIONES GENERALES!!!», y pone la fecha que faltaba:
29 de noviembre. Añade que el rumor se extiende, que la semana que viene hay convocatoria y suelta un titular de seguimiento sobre el caos en el Congreso. Nadie le pide la fuente. A partir de ahí el tramo se convierte en un concurso de pronósticos.
Qué se ha sabido
Lo más concreto llega de la propia votación: un participante cuenta que la sesión ha terminado, que los periodistas han preguntado a miembros del Gobierno si habrá adelanto y que ninguno ha respondido nada. De ese silencio saca una conclusión: el lunes se disolverán las Cortes. Es su lectura, no un comunicado.
Nefersen recuerda el antecedente de 2023, cuando el adelanto se hizo por conveniencia táctica, y sostiene que ahora el contexto sí acompaña: «el contexto es claramente favorable a convocar ahora que no en unos meses donde el "cohete" reviente en pleno vuelo, con inflación disparada, restricciones presupuestarias del BCE, tensión en la prima de riesgo».
En medio se cuelan un vídeo
y un tuit
que apenas reciben comentario. También circula
la votación en el Congreso con el rechazo de Junts, pegada sin más.
Un participante dice que el silencio del Gobierno «otorga». Otro avanza que «en 72h» se sabrá. Un tercero sostiene que Sánchez abre un periodo de reflexión y que, por eso, no convocará. Y hay quien afirma que a los que manejan el cotarro no les interesa ir a las urnas, que parte del PSOE y del PP tampoco quieren, y que se tomará el timón con una estratagema de fuerza mayor. Sin prueba ninguna.
Dónde está la bronca
La pelea grande no es electoral, es sobre a quién votar y para qué. Kate the Great reclama que la izquierda ha aprendido a hacer cosas que la derecha rechaza por pudor y lanza su resumen de la legislatura: «Llevamos una legislatura de 4 años gobernada a base de decretazos y sin presupuestos generales y me dicen que HAY COSAS QUE "NO SE PUEDEN HACER"». Lycopodio contesta que ningún partido es la solución y que el problema es la existencia misma de los partidos. El intercambio se calienta, uno de los dos reprocha al otro que no proponga nada a cambio, y ahí se acaba.
En paralelo, el rearme. Kate defiende que la reemigración se haga, aunque no sea cómoda, y que hay que votar a Vox para forzar al PP. Emilio Goteras le responde que ningún país ha reemigrado a millones de personas y añade un cálculo demográfico sobre los menores de 15 años sin acompañarlo de fuente. La discusión muere sin acuerdo, como empieza.
Y están los del pucherazo. Uno afirma que «cometieron fraude en el 2023, y lo cometerán ahora». Otro apunta a Correos e Indra. Son afirmaciones sin ninguna prueba, y en el hilo tampoco se aporta ninguna.
Qué cambia respecto a antes
Antes se discutía si era verdad. Ahora ya no: se da por hecho que hay votación, y la pelea es si el adelanto lo va a hacer Sánchez o no. Han aparecido los escépticos de segunda vuelta. Ochoa cree que todo ha sido «un globo sonda para asustar a Junts antes de las votaciones» y que ya se está desinflando. Salteador de Caminos apuesta a que no convoca «hasta el último día posible por ley». Poseidón sostiene que no soltará el poder. Nefersen lo firma: si hay periodo de reflexión, no hay urnas.
Al otro lado, el bando de los convencidos ya no discute la fecha, discute el lunes. Y aparece un motivo nuevo para creerlo: los medios. «Hay elecciones seguro. Sólo tienes que ver a los medios de comunicación del PSOE en estos momentos», dice BudSpencer.
El pronóstico de cada uno
Hay hueco para el chiste. Uno asegura que la única certeza es el color del vestido de Nochevieja de Pedroche. Otro se descuelga con «Créame: se está mejor en la poltrona. Especialmente cuando vienen mal dadas». Y Emilio Goteras cierra con la frase que resume el ánimo del tramo: «Estamos condenados. Desde hace 15-20 años lo estamos. Vivimos ya en el tiempo de descuento».
Un participante no descarta que Sánchez repita alrededor de
100 escaños y que el resto quede en manos de un gobierno de coalición. Nadie lo discute. El hilo sigue, el lunes se acerca y nadie con capacidad de convocar ha dicho todavía una palabra.