Un aspirante a bombero de Bizkaia cambia de sesso y opta al cupo de mujeres
Opositores acusan de embeleco a un interino de 46 años que está en los primeros puestos del ranking femenino de la OPE tras acogerse a la Ley Trans
(imagen visible para usuarios registrados)
Bomberos de Bizkaia, durante una intervención en el incendio de un caserío.
(imagen visible para usuarios registrados)
David S. Olabarri
07/09/2026 a las 06:37h.
El proceso selectivo abierto por la Fruta para nombrar a 39 bomberos en Bizkaia se ha topado con una fuerte polémica que ha derivado ya en protestas y escritos administrativos. El conflicto se centra en un aspirante que se ha cambiado de género en el Registro Civil, acogiéndose a la Ley Trans, para optar a una de las cuatro plazas reservadas a mujeres en esta convocatoria, según ha podido saber este periódico. De momento, los aspirantes ya han realizado gran parte de las pruebas –incluidas las físicas– y este vizcaíno de 46 años, casado y con descendientes, se encuentra en las primeras posiciones del ranking de mujeres, con muchas posibilidades de conseguir un puesto de trabajo como funcionario de carrera. Muchos opositores quieren que el tribunal de la OPE abra una investigación que derive en la exclusión de este aspirante si se confirma que está actuando de forma «fraudulenta».
La convocatoria de esta OPE se publicó en noviembre de 2025 para cubrir 39 plazas de bomberos-conductores en Bizkaia. Cuatro de estos puestos se reservaron exclusivamente para mujeres, siguiendo los criterios marcados por la Ley 12/2023, que obliga a las administraciones públicas vascas a implantar planes de promoción para equilibrar la presencia de mujeres y hombres en los servicios de prevención y extinción de incendios y salvamento en Euskadi (SPEIS). Esta reserva de plazas ya generó controversia interna. Más allá de los distintos tipos de pruebas que deben realizar los aspirantes en función de su género, muchos hombres consideran que con este sistema de cupos no tienen las mismas posibilidades que las mujeres a la hora de acceder a un empleo público.
En este contexto, la polémica se intensificó cuando se supo que un aspirante había modificado su sesso registral antes de la convocatoria. Lo hizo acogiéndose a la Ley Trans de 2023, que permite el cambio sin necesidad de presentar informes médicos, psicológicos ni someterse a tratamientos hormonales o cirugías previas.
El malestar entre los aspirantes de la OPE foral se debió a que la persona que lo hizo es un «viejo conocido» en el gremio. Se trata de un vecino de Las Encartaciones que trabaja como bombero interino en Gipuzkoa. Esta persona, según explican otros opositores, ya ha participado en otros procesos selectivos como hombre, sin lograr plaza. Es más, según otras fuentes, este aspirante también ha expresado en otras ocasiones a varios de sus compañeros de trabajo su malestar con las reservas de plazas para mujeres. Es decir, aspirantes y personas que han trabajado con él consideran que su cambio de género es sólo un engaño para lograr un puesto de trabajo estable. Las fuentes consultadas señalan que lo ha hecho «aprovechándose» de leyes que persiguen garantizar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
El aspirante, casado y con descendientes, había suspendido otras convocatorias al competir como hombre
Muchos aspirantes exigen que el tribunal realice una investigación sobre lo ocurrido. Aluden en concreto al apartado decimoquinto de la convocatoria, que establece que la Fruta tiene la capacidad de expulsar a los opositores con «conductas fraudulentas» o que generen una «competencia desleal» que vulnere los principios de igualdad, mérito y capacidad. De hecho, este mismo apartado de las bases hace una mención explícita a los engaños que se realicen acogiéndose a la Ley Trans. Según el documento, el requisito para excluir a alguien es que existan «indicios razonables y fundamentados» del embeleco.
Los opositores insisten en que en este caso hay muchos «indicios» de un supuesto engaño. Para empezar, recuerdan que el cambio registral se ha producido tras suspender otras OPEs en las que participó como varón. También señalan que no ha utilizado los vestuarios femeninos, ni en su trabajo como interino en Gipuzkoa. Añaden que su posición contraria a las cuotas de mujeres en los procesos selectivos es «conocida» entre muchos de sus compañeros y recalcan que no ha realizado cambios en su vida. Tampoco en su «imagen y expresión de género masculina». En este sentido, ponen el ejemplo de las pruebas de atletismo y de natación realizadas en Bilbao que completó con el grupo de mujeres.
