La joven se apartó para orinar y fue agredida en las fiestas de Getxo
La Policía local de Getxo ha detenido a un hombre acusado de agredir sexualmente a una joven que esta madrugada se separó de su grupo para orinar en la zona de la cuesta de Usategui. Según las fuentes consultadas por El Correo, el atacante, de origen magrebí, esperaba en las inmediaciones y le realizó tocamientos. Un menor de edad también fue imputado en el entorno, sorprendido con una navaja de más de 20 centímetros.
No es un caso aislado. En la vecina Basauri, cuatro hombres fueron detenidos por agredir sexualmente a una menor. La coincidencia de ambos episodios, justo antes del arranque de la Semana Grande de Bilbao, ha encendido las alarmas sobre la seguridad en los eventos multitudinarios.
El riesgo de las zonas apartadas
El detalle del caso de Getxo es preciso: la víctima se alejó de su grupo para satisfacer una necesidad fisiológica y fue abordada en un punto oscuro y solitario. La falta de baños públicos y la escasa iluminación convierten las salidas nocturnas en un peligro. Los testimonios apuntan a que el agresor suele aprovechar los minutos en que la mujer está sola.
La respuesta policial y la imputación
La rápida actuación de la Policía local permitió la detención del sospechoso en Getxo, mientras que el menor con el arma blanca fue imputado por un delito de tenencia ilícita. En Basauri, los cuatro detenidos pasaron a disposición judicial. A falta de medidas de prevención específicas —más luz, patrullas en zonas de botellón o baños portátiles—, los festejos populares siguen siendo un terreno vulnerable para las mujeres.
La próxima semana arranca la Semana Grande y el mensaje oficial es de normalidad. Los datos de estas dos madrugadas sugieren lo contrario. Nadie ha explicado todavía qué va a cambiar para que una mujer pueda orinar en una fiesta sin ser atacada.