Berna León, de Harvard a la política: el elogio a Zapatero que divide
Berna León, filósofo y sociólogo formado en la Sorbona y Harvard, dejó su puesto como profesor ayudante de Michael Sandel para dirigir la Fundación Avanza, el laboratorio de ideas del PSOE. En una entrevista, afirmó que Zapatero es una de las personas a las que más admira en política. La declaración ha reabierto el debate sobre la independencia intelectual de los think tanks y la relación entre mérito académico y militancia política.
De Atenas a Harvard: el currículum de un investigador de élite
León, nacido en Atenas hace 30 años, acumula un expediente que cualquier académico envidiaría: Filosofía y Sociología por la Sorbona, máster en Teoría de las Relaciones Internacionales por la London School of Economics, doctorado en Sociología por Sciences Po y experiencia como profesor ayudante en Harvard junto a Michael Sandel, uno de los grandes críticos del ultraliberalismo. Su apellido, sin embargo, no es desconocido: su padre, Bernardino León Gross, es un diplomático de alto rango, actual presidente de la Escuela Diplomática de Emiratos Árabes Unidos y ex embajador. Pero él insiste en que su trayectoria es propia, sin enchufes. La llamada de Manuel Escudero, fallecido recientemente, lo convenció para salir del claustro y tomar las riendas de la Fundación Avanza.
El elogio a Zapatero y las reacciones
Declarar admiración por José Luis Rodríguez Zapatero en el contexto político actual no es inocuo. Las reacciones han sido inmediatas y predecibles: unos ven en sus palabras la lógica de quien cobra del partido que alaba, otros defienden que un investigador de su nivel puede tener opiniones políticas sin que eso desacredite su trabajo. Pero el debate de fondo es otro: ¿puede un think tank partidista producir análisis independientes? La experiencia de Berna León, con toda su excelencia académica, pone a prueba esa pregunta.
Lo que descoloca del caso es la decisión voluntaria de un joven académico de élite de sumergirse en la política partidista justo cuando el trumpismo y el anticientificismo ganan terreno. Su elección dice tanto de sus convicciones como de la capacidad del PSOE para atraer al mejor talento. Pero también alimenta la sospecha de que, en política, el mérito y la lealtad no siempre caminan separados.