Basic Fit llevará sus gimnasios en Francia al modelo 24/7 sin empleados en sala
La cadena holandesa de fitness low cost ha decidido dar un paso más en su estrategia de reducción de costes. En Francia, donde la presión sobre los márgenes es especialmente intensa por los altos costes laborales, Basic Fit operará sus centros sin personal durante las 24 horas del día. La medida, que ya se aplica en Bélgica según apuntan varias fuentes, convierte al gimnasio en un espacio de autoservicio total: el cliente entra con su código, entrena y se va sin interactuar con nadie.
El modelo de negocio: automatizar para sobrevivir
La lógica es impecable sobre el papel. En Francia, los costes laborales son elevados y la automatización se ha extendido a sectores como la hostelería, donde ya existen hoteles con atención mínima o cadenas de comida rápida que han sustituido personal por pantallas. El gimnasio de bajo coste, con cuotas mensuales que rondan los 20-30 euros, necesita exprimir cada euro. Eliminar monitores y recepcionistas en horario nocturno –y ahora también diurno– supone un ahorro directo en nóminas que se traduce en precios más competitivos.
Pero el ahorro tiene un precio. La experiencia en otros países con cadenas similares, como Anytime Fitness, muestra que el modelo funciona en entornos donde el cliente medio es responsable y el vandalismo es bajo. La cuestión es si esa premisa se sostiene en el contexto actual. Hay quien sostiene que la ausencia de personal convierte el gimnasio en un imán para comportamientos incívicos: desde colarse sin pagar hasta convertir las taquillas en puntos de intercambio de sustancias. El argumento contrario apunta a que la vigilancia tecnológica –cámaras, torniquetes inteligentes, control de accesos– es suficiente para disuadir a la mayoría.
Riesgos operativos: ¿qué pasa cuando algo falla?
El debate no es solo sobre robos o vandalismo. También hay una cuestión de seguridad y de calidad del servicio. Sin personal en sala, ¿quién atiende una emergencia médica? ¿Quién regula el aforo en horas punta? ¿Quién limpia las instalaciones y mantiene las máquinas? En un gimnasio concurrido, la falta de supervisión puede llevar a situaciones de riesgo, especialmente de madrugada cuando no hay transporte público y el entorno urbano es más hostil. La experiencia en España con cadenas que ya operan 24 horas, como Fitness Park en algunos horarios, sugiere que el modelo es viable pero no exento de problemas: quejas por falta de limpieza, averías sin atender o duchas en condiciones deficientes son recurrentes.
El contexto: una fuga de datos que complica la ecuación
La decisión llega además en un momento delicado para la compañía. Basic Fit ha sufrido recientemente una filtración de datos personales que afecta a cerca de un millón de clientes en doce países, incluida España. Teléfonos, direcciones y datos bancarios de usuarios en Alemania, Bélgica o Países Bajos quedaron expuestos. La combinación de un servicio sin personal y un historial de ciberseguridad cuestionable no es precisamente un cóctel de confianza para el consumidor medio.
Mientras tanto, el sector observa. Si el experimento francés funciona, es probable que se extienda a otros mercados. Si fracasa, será un aviso para todos los operadores low cost que sueñan con eliminar la nómina de su ecuación. La pregunta es si el ahorro compensa el riesgo fruta y operativo. Los datos, por ahora, no dan una respuesta clara.