Bañistas de 1954: la foto que pone en evidencia el culto al gimnasio moderno
Una imagen coloreada con IA, procedente del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, muestra a un grupo de bañistas en la piscina de Manzanares el Real en 1954. El azul del agua contrasta con los cuerpos fibrados, sin excesos, de los hombres que posan para la cámara. Casi sin quererlo, la instantánea se ha convertido en un espejo incómodo para la cultura fitness actual.
El cuerpo del 54 frente al 'boom' del gimnasio
Las reacciones no se han hecho esperar. La mayoría coincide en que aquellos tipos tenían una forma física que hoy se asocia más a atletas que al bañista medio. «No había harinas entonces», apunta un comentario, en alusión a la dieta menos procesada de la época. Otros señalan que la pose recuerda a la estética del culturismo clásico, anterior a la era de los anabolizantes. La comparación con el presente es inevitable: cuerpos más voluminosos pero también más artificiales, con barrigas hinchadas que algunos atribuyen al abuso de esteroides.
¿Una élite o el estándar perdido?
No todo son alabanzas al pasado. Una voz discordante recuerda que aquellos bañistas probablemente eran nadadores habituales, no el ciudadano medio. «Saber nadar en los años cincuenta era de élite», afirma, poniendo en duda que ese físico fuera representativo de la población general. El debate oscila entre la nostalgia de un ideal perdido y la constatación de que la foto retrata a un grupo seleccionado.
La posverdad del cuerpo natural
La discusión revela una tensión de fondo: la búsqueda de un modelo físico «natural» que nunca existió del todo. La imagen coloreada —un recurso que tamiza el pasado— alimenta la fantasía de que antes se estaba mejor sin esfuerzo. Pero ni el pan de aquellos años era blanco ni sus cuerpos surgían de la nada. La pregunta que queda abierta es si el gimnasio moderno ha creado un ideal aún más inalcanzable, o si simplemente hemos cambiado un mito por otro.