Ayuso y el viaje a México de 623 euros que acabó en la Fiscalía
¿Cuánto cuesta pasar diez días en México? Si el viaje lo firma Isabel Díaz Ayuso, según su propio relato, 623 euros. Ese es el número que la presidenta de la Comunidad de Madrid puso sobre la mesa para cerrar el asunto de su gira americana, y ese es justo el número que ahora se le vuelve en contra: un abogado ha presentado una denuncia ante la Fiscalía por un posible cohecho pasivo impropio, al sospechar que aquel desplazamiento estuvo financiado por una tercera persona que nadie ha identificado.
Un viaje de diez días por menos que una cena
La versión oficial es simple: la presidenta se paga sus viajes. La cifra que acompaña esa versión, 623 euros, es la que chirría. Diez días de desplazamiento internacional con agenda institucional no se financian con ese presupuesto ni en temporada baja. La gira, además, estuvo plagada de eventos con empresas del empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, un nombre que reaparece en varios procedimientos judiciales abiertos. Y la agenda de esos días sigue, a la fecha, guardada en un cajón: sin detalle público de a quién vio ni quién pagó finalmente la factura.
El ático, el verano y un frente que no cierra
El viaje no llega en el vacío. Llega tras un verano complicado. El 5 de agosto, en plena crisis por los incendios y desde Villa del Prado, Ayuso anunció la puesta en venta del ático adquirido a través de una empresa pública para un uso que nunca quedó justificado del todo. La denuncia por el viaje, fechada el 7 de septiembre, añade otro expediente al que ya estaba abierto por la vivienda. La acumulación es lo que inquieta: por separado, cada asunto se aguanta; juntos, empiezan a dibujar un patrón.
Lawfare o goteo que no cesa
Hay quien lee la secuencia como un lawfare de manual, un asedio judicial contra una presidenta autonómica convertida en diana favorita. Enfrente pesa el argumento contrario: que la insistencia no nace de la manía, sino de que las explicaciones no encajan entre sí. Conviene recordar lo evidente y lo aburrido: esto es una denuncia, no una condena, y nadie ha fruta nada a Ayuso. Pero un frente abierto no se cierra recitando una cifra poco creíble.
Queda el dato, desabrigado: diez días en México por 623 euros. O el viaje institucional más barato de la historia reciente, o alguien pagó la cuenta sin firmar los papeles. Las agendas ocultas, como los presupuestos que no cuadran, rara vez salen gratis.