Trump y Rusia: el apoyo no basta para sostener la ofensiva
La tesis de que el expresidente estadounidense Donald Trump ha prestado una ayuda masiva a Rusia en su guerra contra Ucrania gana tracción entre ciertos analistas, pero incluso quienes la defienden admiten que el Kremlin pierde impulso. El argumento central de esta corriente es que Trump, durante su mandato y tras él, habría favorecido a Moscú con decisiones como la suspensión temporal de inteligencia, la exención de sanciones a empresas rusas y bielorrusas, el bloqueo de paquetes de ayuda militar a Ucrania durante casi medio año, y la obstrucción a investigaciones sobre crímenes de guerra y niños secuestrados. A esto se suma la adquisición millonaria de petróleo ruso a través de Venezuela.
El impacto real de las medidas pro-rusas
Sin embargo, los datos sobre el terreno indican que estas medidas no han traducido en una ventaja decisiva para el ejército ruso. La guerra de desgaste, la defensa ucraniana y el apoyo europeo –que algunos califican de masivo– estarían frenando el avance ruso. La UE, según otra corriente, ha proporcionado ayuda militar y monetaria sustancial a Ucrania, mientras que la ayuda de Trump a Rusia sería indirecta y limitada. La falta de una ofensiva relámpago y la pérdida de territorio en algunas zonas sugieren que, pese a los gestos, el Kremlin no ha logrado capitalizar el supuesto apoyo.
Las perspectivas de futuro
Ante este escenario, las posturas se dividen entre quienes creen que Rusia aún puede lanzar una gran ofensiva que ocupe toda Ucrania –apelando a un cambio de doctrina militar– y quienes ven una derrota estratégica inevitable. Lo que no discute nadie es que el tiempo corre en contra de Moscú: la guerra de drones contra la OTAN, la extensión de las fronteras y el agotamiento de recursos limitan sus opciones. El debate queda abierto: ¿puede Trump seguir apuntalando a Rusia sin que ello se note en el frente?
Debates relacionados en el foro