Alvise vota a favor del chat control: la derecha se enreda en sus contradicciones
La votación sobre el chat control en el Parlamento Europeo ha dejado una paradoja que descoloca a buena parte de la derecha española. El eurodiputado Alvise Pérez, que se presenta como el antídoto contra el establishment, habría apoyado la normativa que permite la vigilancia masiva de comunicaciones. Un giro que, según los análisis, deja a sus votantes con la misma sensación de traición que atribuyen a PP y PSOE.
¿Quién votó qué?
El llamado chat control –regulación que obliga a las plataformas a escanear mensajes privados en busca de contenido ilegal– ha enfrentado a las distintas sensibilidades de la derecha. Mientras Vox se oponía frontalmente, desde sectores críticos se señala que tanto PP como PSOE habrían apoyado la medida. Pero la sorpresa llegó cuando el partido de Alvise, Se Acabó la Fiesta, se alineó con el sí. Una decisión que, en palabras de algunos analistas, lo sitúa en la misma categoría que los partidos del régimen.
Las contradicciones del discurso
La escasa coherencia entre el discurso contra el wokismo y la práctica política es el blanco de las críticas. Se recuerda que buena parte de los votantes de la derecha alternativa usan a diario productos y servicios de empresas que etiquetan como "woke", desde sistemas operativos hasta redes sociales. Votar a favor del chat control, una medida que amplía la capacidad de estas corporaciones para espiar, sería la guinda del pastel. Hay quien sostiene que Alvise ha hecho lo mismo que otros que criticó: prometer una cosa y hacer la contraria.
El debate queda abierto. ¿Es el chat control una cesión al Estado vigilante o una herramienta necesaria contra la pederastia? Lo que está claro es que, para sus críticos, Alvise ha roto el último reducto de confianza. La pregunta que flota es si sus votantes lo mantendrán o si, como se insinúa, votarle es exactamente lo mismo que votar a PP o PSOE.