Los franceses se llevaron mucho patrimonio español entre 1808-1814.
El expolio napoleónico llevado a cabo en España durante la Guerra de la Independencia (1808-1814) está considerado el mayor saqueo cultural y patrimonial de la historia del país. Durante la ocupación, las tropas imperiales francesas y el gobierno impuesto de José I Bonaparte desvalijaron sistemáticamente iglesias, conventos, palacios y archivos de ciudades clave para financiar las campañas militares y enriquecer las colecciones francesas.
Magnitud del saqueo
- Pinturas y esculturas: Se calcula que se incautaron más de 1.500 cuadros en Madrid y cerca de 1.000 en Sevilla, con el objetivo de nutrir el proyectado Museo Napoleón (actual Museo del Prado y el Louvre). Entre las obras confiscadas figuraban piezas maestras de Velázquez, Murillo, Zurbarán, Ribera y Tiziano.
- Destrucción de orfebrería: Gran parte de la mejor colección de plata del mundo, custodiada en el Palacio Real de Madrid, fue fundida directamente en lingotes o monedas para pagar el sueldo de los soldados franceses. [1, 2]
- Vandalismo y profanación: El patrimonio que no se podía transportar a menudo sufrió daños irreparables. Edificios religiosos fueron utilizados como caballerizas, se quemaron libros históricos para combatir el frío invernal (como en los Sitios de Zaragoza), e incluso se profanaron tumbas históricas, como la del Gran Capitán en Granada.
- El Archivo de Simancas: Toneladas de valiosos documentos de Estado fueron sustraídos y enviados a París en un intento de centralizar un gran archivo imperial. Tardaron más de un siglo en ser devueltos en su totalidad
El día que ese Louvre quede destruido hasta los cimientos, aunque no me va el champán, lo celebraré con una botella de la "viuda".