El fraude eléctrico por marihuana iguala el consumo de cuatro ciudades
Los números que maneja el sector eléctrico tienen un aire de chiste malo. La energía robada en Catalunya para alimentar plantaciones de marihuana equivale al consumo anual de Girona, Tarragona, Lleida y Sabadell, las cuatro ciudades a la vez. Y el
80% de todo el fraude que detecta Endesa en España se concentra en Catalunya. La cosa dejó de ser una anécdota de barrio hace tiempo: es un agujero en la red, un negocio criminal y una factura que acaba pagando quien no pincha nada.
Dónde se pincha la luz para cultivar marihuana
El patrón se repite en cada inspección. En Sevilla, la compañía revisó cerca de mil suministros y
más de la mitad tenía fraude. En Granada, 1.232 inspecciones se saldaron con un 80% de enganches ilegales. Son cifras de una regularidad incómoda: allí donde se mira, aparece lo mismo.
En Badalona hay centenares de pisos pinchados en una sola calle, Alfons XII, en el barrio de Sant Roc, y el resultado son cortes de luz reiterados para los vecinos que sí pagan su recibo. Un supermercado de la misma ciudad fue denunciado por conexión fraudulenta. En Figueres, el
85% de la luz del barrio del Culubret está pinchada y el consistorio lamenta cortes casi diarios.
La lista de localidades es larga: Sant Adrià de Besòs, Lloret, Piera, Lleida, La Palma, Guadalajara, Churriana de la Vega, Murcia, Alicante, Carabanchel. En Piera, dos plantaciones llegaron a dejar sin luz a todo un barrio. En Sant Martí, dos incendios en viviendas destaparon cultivos; la energía sustraída equivalía al gasto anual de
130 hogares. Ambos fuegos se originaron por una sobrecarga en las instalaciones eléctricas derivada de una conexión fraudulenta a la red.
Por qué Catalunya es el vivero de marihuana de Europa
Detrás del fraude hay una industria, no un aficionado con dos macetas. Los técnicos de Endesa acompañan a la policía a
cinco actuaciones diarias en plantaciones. España concentra el 73% de todas las incautaciones de plantas de marihuana de la Unión Europea, según la edición de 2025 del Informe Europeo sobre Drogas, y es ya el principal exportador de cannabis ilícito del continente, con un volumen que ronda los
3.000 millones.
Los Mossos alertan de que las comarcas de Girona se han convertido en eje del narcotráfico hacia Europa y de que han detectado plantas modificadas genéticamente para obtener droga más tóxica. La producción se ha industrializado: hay viviendas con cultivos automatizados que se controlan a distancia y plantaciones ocultas en naves industriales, edificios de oficinas e incluso pisos de lujo, mucho más protegidos que los viejos narcopisos. Un forero recordaba un reportaje de televisión que retrató hace años un barrio humilde de casas bajas al que solo se accede por una calle sin salida que termina en un barranco: el sitio perfecto para vigilar quién entra y dar el aviso con tiempo.
España solo multa el fraude eléctrico que Francia castiga con cárcel
Aquí está la anomalía que más irrita al sector. España es el único país del entorno que castiga el fraude eléctrico
solo con multas: Francia, Portugal, Italia y Alemania contemplan penas de prisión. Ese diferencial convierte al país en un destino barato para una actividad que en el resto de Europa se paga entre rejas.
Cuánto paga el consumidor por los enganches ilegales
Los enganches ilegales suponen unos
2.000 millones al año, y ese dinero no desaparece: se reparte en la factura del resto de consumidores. La marihuana se lleva casi un 30% de toda la energía robada en España desde 2020, según los datos que maneja el sector.
Hay otra cifra que descoloca, aunque procede de un cálculo que circula en el propio hilo: destruir 10.000 plantas costaría alrededor de
900.000 euros, a unos 90 euros por planta. Quién cobra ese trabajo, y con qué criterios, es una de esas preguntas que algún participante dejaba flotando.
Corrupción policial y narcoasaltos con armas de fuego
El fenómeno ya no es solo económico. Los Mossos han detectado a agentes que facilitaban información a organizaciones criminales desarticuladas en Catalunya, y su cúpula admite que la corrupción vinculada al tráfico de marihuana se ha convertido en un riesgo para el propio cuerpo. El temor declarado es que las mafias terminen por corromper a los poderes públicos.
La violencia acompaña al negocio. Más del
90% de los narcoasaltos en Catalunya están vinculados a la marihuana, y en uno de cada tres ataques se usaron armas de fuego.
Inteligencia artificial, sequía y el debate de la legalización
Endesa afronta el problema con tecnología: quiere usar inteligencia artificial para detectar cultivos domésticos por su consumo eléctrico. La sequía, mientras tanto, ha recortado las cosechas catalanas en torno a un
15%, con cogollos más livianos y menos calidad.
En el fondo del asunto está la pregunta de siempre. Hay quien defiende legalizar y perseguir después a las empresas que operen al margen. Mientras se decide, cada inspección confirma lo mismo: el negocio se ha industrializado y la red eléctrica lo sostiene a crédito.