La batalla contra la censura de la IA en el debate covid
Las discusiones sobre la covid-19 han encontrado un nuevo campo de batalla: los modelos de inteligencia artificial. Cada vez más usuarios reportan que al preguntar sobre aspectos controvertidos de la pandemia —orígenes, efectividad de medidas, cifras— se topan con respuestas alineadas con el llamado «relato oficial». Lo que hace dos años era un intercambio razonable, hoy es un muro.
De ChatGPT a Grok: el espectro de la censura
Quienes han intentado debatir con ChatGPT describen una postura inflexible. «Está entrenada a muerte para mantener el relato», señalan. La sensación de que la censura —impulsada, según algunos, por la regulación europea— ha endurecido las respuestas de los grandes modelos. La alternativa que más suena es Grok, la IA de Elon Musk, presentada como menos restrictiva, aunque no exenta de limitaciones.
La sorpresa china: Kimi AI y la refutación virológica
El auténtico terremoto llega desde China. Un modelo llamado Kimi AI ha causado asombro entre los escépticos. Según testimonios, comienza afirmando el consenso científico —«el VIH causa el sida»— y, tras una conversación persistente, termina refutando la virología al completo. «Al principio se resiste, pero le vas llevando», resumen. Su capacidad de procesar datos y de citar fuentes secundarias como si fueran primarias impresiona a los usuarios más veteranos.
El debate revela una demanda creciente de IAs «abliteradas», sin filtros ideológicos. Mientras los gigantes tecnológicos mantienen modelos alineados, la búsqueda de herramientas que permitan contrastar versiones oficiales sin cortapisas se ha convertido en una obsesión para una parte del público. Por ahora, el consenso es que ninguna IA popular ofrece completa libertad; la frontera sigue difusa.