La cervecería de 400 años que no sobrevivió a la crisis alemana
Una de las cervecerías más antiguas de Alemania, Hofbräuhaus Wolters GmbH de Braunschweig, ha solicitado la declaración de insolvencia. La marca Wolters, con casi cuatro siglos de historia, no pudo soportar la caída de las ventas y el aumento de costes. No es un caso aislado.
Alemania atraviesa una crisis cervecera sin precedentes: el consumo cayó un 5,8 % en 2025 y la tendencia continúa a la baja. Semanas atrás, Aktienbrauerei Kaufbeuren, otra cervecera centenaria, también quebró dejando a 84 empleados en el aire. Y el problema se extiende a todo el sector alimentario. La cooperativa vitivinícola "Winzer von Baden" eG, fundada en 1935, tiene previsto declararse en quiebra en julio, afectando a 900 viticultores de más de 20 pueblos. El fabricante de chocolate DreiMeister Spezialitäten ya cerró sus puertas: 101 empleados perdieron su trabajo tras no encontrar inversor. Hasta Playmobil ha anunciado el cierre de su última fábrica en Alemania.
Entre los comentarios, se apunta al cambio de hábitos como causa principal: los nuevos alemanes no beben alcohol, y los costes energéticos y laborales no dejan margen. El dato que descoloca: una cervecería que sobrevivió a guerras y crisis sucumbe por la combinación de menor consumo y mayor inflación. El sector, que parecía estable, se desmorona sin que se atisbe un plan de rescate.