La brecha salarial de la construcción: 1.400 euros en España, 400 en Bolivia
Un albañil boliviano que trabaja en España ha encendido el debate al comparar su sueldo actual con el que percibiría en su país de origen. Gana entre 1.300 y 1.400 euros netos al mes en la construcción española, frente a los aproximadamente 400 euros que cobraría en Bolivia. Las cuentas, sin embargo, no son tan sencillas.
Horas extra y poder adquisitivo
Según algunos análisis, el trabajador realiza hasta 84 horas extras mensuales que no siempre se reflejan en nómina, lo que elevaría su retribución real por encima de los 2.800 euros. En Bolivia, con jornadas de ocho horas igual que en España, el salario base no llega a los 500 euros. La diferencia nominal es abismal, pero el coste de vida también juega en contra: alquileres en España comen gran parte del sueldo, mientras que en Bolivia el dinero rinde más en bienes básicos.
Remesas y presión a la baja
El debate no se queda en la cifras brutas. Se estima que este trabajador envía unos 500 euros mensuales en remesas a Bolivia, una cantidad que sale de la economía española. Algunos ven ahí un mecanismo que ancla los salarios bajos: los forasteros aceptan sueldos que los españoles rechazan, los empresarios no necesitan subirlos y el mercado laboral se estanca en un equilibrio de bajo valor añadido. La historia se repite: crisis inmobiliaria de 2008 mediante, la construcción nunca recuperó los salarios de entonces.
¿Hacia un cambio de modelo?
Más allá del caso individual, lo que se discute es si España está consolidando un rol de país de servicios de bajo coste dentro de Europa. La llegada constante de trabajadores dispuestos a cobrar menos que la media nacional frena cualquier presión al alza. Mientras tanto, los que pueden emigran a Alemania o Suiza. El círculo vicioso del forastero que abarata la mano de obra parece no tener fin.
Con estos diferenciales, la pregunta incómoda es si el salario español se está bolivianizando desde abajo o si los años de expansión solo fueron un espejismo.