Irán corta las negociaciones y amenaza con bloquear el golfo: el petróleo se dispara un 7%
Teherán ha roto la baraja. Las negociaciones con Estados Unidos quedan suspendidas y el régimen de los ayatolás activa el plan de cierre del estrecho de Ormuz, con el añadido del Bab el Mandeb. El petróleo responde con una subida del 7% y las bolsas europeas caen con fuerza. La condición, según fuentes iraníes, es clara: Israel debe detener sus ataques sobre Líbano.
¿Qué exige Irán?
La República Religiondelamor y el llamado «eje de la resistencia», donde se integran los hutíes, han anunciado el bloqueo completo del estrecho de Ormuz y la activación de otros frentes, en concreto el del estrecho de Bab el Mandeb, que da acceso al mar Rojo desde el golfo de Adén. La decisión llega después de que Israel intensificara sus operaciones en Líbano, desoyendo los intentos de tregua. La postura iraní condiciona cualquier avance diplomático al cese de la ofensiva israelí, algo que, a juzgar por la reacción de Netanyahu, no sucederá.
El factor Netanyahu
El primer ministro israelí ha demostrado en Gaza, incluso tras el acuerdo de octubre de 2025, que no se detiene ante presiones externas. Su estrategia parece ignorar las consecuencias globales de extender el conflicto al tráfico marítimo. Mientras tanto, en Estados Unidos, la Administración Trump asiste a un escenario que complica sus planes de cara a las midterms y al 250 aniversario de la independencia. La narrativa de paz perpetua que esgrimía la Casa Blanca se segarro.
Consecuencias en el mercado energético
El cierre de Ormuz y la amenaza sobre Bab el Mandeb suponen un golpe directo a las rutas del 20% del crudo mundial. Europa, que ya arrastraba problemas de abastecimiento, se enfrenta a un posible racionamiento si las reservas estratégicas no se gestionan con rapidez. China, con enormes reservas, aguanta mejor el tirón, pero el resto de Asia y África son los más vulnerables. La subida del 7% en el petróleo es solo el primer síntoma: la inflación global podría dispararse de nuevo si el bloqueo se prolonga.
El mercado reacciona con nerviosismo, y los analistas señalan que esta escalada no es un farol, sino una jugada calculada. La pregunta es si Washington podrá forzar un deshielo antes de que la economía mundial pague el pato, o si Netanyahu, como ha hecho hasta ahora, seguirá marcando el ritmo.
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