La AfD rompe el cordón sanitario en Turingia y desafía a Bruselas
La ultraderecha alemana ha conseguido lo que parecía imposible: ganar unas elecciones regionales en Turingia y, con ello, abrir una brecha en el cordón sanitario que los partidos tradicionales le habían tendido. El resultado, que se conoció en agosto de 2026, no solo ha sacudido Berlín, sino que ha puesto en alerta a toda la Unión Europea, que ya ha empezado a hablar de anular elecciones, como hizo en Rumanía.
Una victoria con efectos prácticos inmediatos
La contundencia del triunfo de la AfD en Turingia no es solo simbólica. Pese al cordón sanitario de las élites, el partido podrá bloquear la gran mayoría de votaciones que requieren el sí de dos tercios de la cámara. Eso significa, en la práctica, que pueden dificultar la aprobación de leyes y paralizar el nombramiento de jueces. Un poder de veto que cambia la aritmética parlamentaria de la región y que, según el análisis de las proyecciones, podría tener un efecto dominó en el resto del país.
La líder de la formación, Alice Weidel, elegida por unanimidad como candidata a la Cancillería, no ha tardado en cargar contra la política migratoria de Merkel, a la que acusa de haber arruinado el país. En una entrevista con Elon Musk, agradeció el apoyo del magnate y defendió la libertad de expresión, en un claro mensaje contra los medios tradicionales, a los que acusa de acoso.
Bruselas en modo pánico
La reacción de Bruselas no se ha hecho esperar. El excomisario europeo Thierry Breton ha avisado de que la UE puede anular las elecciones en Alemania, recordando el precedente de Rumanía. Esta amenaza, que algunos califican de injerencia, ha encendido aún más los ánimos. Hay quien sostiene que lo de Bruselas empieza a ser una mafia al estilo siciliano, y que si lo hicieron en Rumanía, no tardarán en intentarlo con otros gobiernos que no sean afines.
Mientras tanto, en Frankfurt, una manifestación espontánea recorre las calles para exigir la ilegalización de la AfD. La pregunta que flota en el aire es si se le dejará realmente decidir al pueblo esta vez. La respuesta, para muchos, ya la saben: vivimos en una dictadura.
El socialismo en retirada
El terremoto en Turingia tiene una lectura más amplia: el socialismo está desapareciendo en toda Europa, salvo en España. El SPD de Scholz está a punto de desaparecer del mapa, y los Verdes, antaño en auge, se han hundido. La causa, según el análisis que se repite en los círculos económicos, es el descontento acumulado por la guerra en Ucrania, la energía cara, la inmigración sin control y el futuro incierto.
La CDU, por su parte, sigue siendo el partido más votado en algunas regiones, como Renania del Norte-Westfalia, pero su ventaja se ha recortado en apenas una semana. El escenario que se dibuja es de una inestabilidad máxima en el momento más crítico de Alemania y Europa en los últimos tiempos. La pregunta es si la CDU podrá gobernar con un pacto con el SPD, que ahora mismo parece imposible, o si necesitará a los Verdes, lo que sería un pacto de gran coalición que podría dar aún más alas a la AfD en las próximas elecciones.