Solo 140.000 de cuatro millones: el registro de patinetes nace vacío
La obligación de matricular y asegurar el patinete eléctrico ha pinchado antes de empezar a multar. Los datos que circulan sitúan en torno a 140.000 los vehículos de movilidad personal (VMP) inscritos en toda España, sobre un parque estimado de cuatro millones de aparatos. Traducido: alrededor del 96% de los patinetes que hoy ruedan quedaría fuera de la ley en cuestión de meses. El negocio que se esperaba, con ITV y brigadas específicas, se queda en menos de 200.000 unidades legales en todo el país.
Cuántos patinetes hay en España y cuántos están homologados
La aritmética que se maneja parte de tres datos sueltos. En 2019 se vendieron unas 300.000 unidades. Para 2024 y 2025 se asume un ritmo de 500.000 al año, de las que 400.000 saldrían ya homologadas. Con esas premisas, el parque homologado no llegaría a 800.000 aparatos frente a los cuatro millones estimados en circulación. La conclusión es incómoda: hasta 3.200.000 patinetes, funcionen o no, acabarían en la chatarra entre hoy y enero de 2027.
Conviene subrayar que la estimación de ventas anuales es un supuesto, no un dato oficial. Nadie ha publicado una serie fiable de matriculaciones y el fabricante tampoco ha corregido la cifra. El cálculo completo, desglosado año a año, da un margen de error que en el peor escenario sigue dejando millones de aparatos fuera de la norma.
Legalizar el patinete cuesta 64 euros y una matrícula más cara que la del coche
Sumando conceptos, el trámite mínimo ronda los 64 euros: 35 de seguro, 9 de inscripción y 20 de la placa. El detalle que más ampolla levanta es el último. Una matrícula de coche se expide por unos 10 euros; la del patinete cuesta el doble. Multipliquen por millones de unidades y el negocio administrativo queda a la vista.
Frente a eso, los propietarios de moto sacan la calculadora. Una 650 de 70 caballos paga unos 70 euros de seguro y 40 de numerito; un scooter de 125 apenas 4 euros de impuesto. El patinete, sin motor de combustión y con velocidades de bicicleta, sale comparativamente más caro de legalizar que un vehículo pesado.
Multas, seguros y la ventana que se cierra en enero de 2027
Los no homologados que decidan matricularse no tendrán salvación eterna: podrán circular hasta enero de 2027, y después quedan inservibles. Los controles sancionadores arrancarán en meses, según el calendario que se desprende de la norma. Hay quien sostiene que las primas son desproporcionadas y que las sanciones llegan a superar el precio del propio patinete, cuando este es el eslabón más débil de la vía después del peatón.
El problema práctico es de plazos. Conseguir la pegatina de la matrícula y un seguro económico ha dado más problemas de los previstos, y no ha habido periodo de gracia. Muchos propietarios, con aparatos homologados pero sin placa, reconocen haber dejado el trámite por pereza.
El IVA que hay detrás y el frente de la convivencia
La lectura fiscal también tiene su hueco. Si se retiran un millón de patinetes de 400 euros y sus dueños reponen con mercancía homologada, el Estado ingresa un 21% de esos 400 millones: más de 80 millones de euros, y suma y sigue. Una parte del análisis lo resume en una frase: se grava la posesión, no el uso.
En el fondo late el conflicto de siempre entre peatón, ciclista, repartidor y conductor. Se relatan casos de empujones y atropellos en aceras y calles peatonales, con heridos y con conductores que huyen. Una corriente del debate deriva, además, hacia el rechazo de determinados colectivos, a los que señala como usuarios mayoritarios del patinete. Es una atribución sin datos que la respalden y que conviene dejar donde está: en el terreno de la opinión, no del hecho.
Queda por ver qué pasa con las bicicletas eléctricas y las minibicis, que no cargan con registro ni seguro. Si el objetivo era reducir el desorden en la acera, lo probable es que el problema solo cambie de ruedas. Aunque, a la vista de que las matriculaciones no arrancan, quizá el patinete se apague solo antes de que llegue la primera multa.