El órdago de Abascal: «traición» de Sánchez en Ceuta
Un mes después de la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta, Santiago Abascal ha vuelto a cargar contra el Gobierno. «Esta guerra híbrida avanza como consecuencia de que España padece una traición», declaró el líder de Vox, que reclama la ruptura del Tratado de Amistad con Marruecos y acusa a Pedro Sánchez de estar «al servicio de Marruecos».
La respuesta del Ejecutivo no apunta a Rabat. Según las informaciones publicadas por Vozpópuli, Sánchez exonera a Marruecos y dirige el foco hacia «Rusia, Israel y una internacional ultraderechista». Dos relatos incompatibles que dejan en el aire la única pregunta que importa en términos económicos: qué pasaría con las relaciones comerciales y migratorias si el tratado saltara por los aires.
El debate secundario no ayuda a clarificarlo. Hay quien responsabiliza directamente a la monarquía alauí y a los servicios de inteligencia marroquíes, citando a Abdellatif Hammouchi y Yassine Mansouri. Faltan, sin embargo, análisis que pongan números al coste de una ruptura: desde la cooperación policial hasta los acuerdos agrícolas y energéticos, todo quedaría en un limbo jurídico.
El dato que descoloca llega al final. Más de 70.000 personas entraron a nado en Ceuta el 30 de julio. Esa cifra, incontestable, es lo único sólido en un cruce de acusaciones donde nadie explica qué significa exactamente «romper el Tratado de Amistad» ni quién paga la factura.