Abascal: “Marruecos no es el enemigo” prende la polémica política
Santiago Abascal ha vuelto a marcar el paso con una afirmación que, a priori, no debería escandalizar a nadie: “Marruecos no es el enemigo”. Pero en política española, eso es dinamita.
El líder de Vox ha encendido a la prensa digital y, en particular, a diariosocialista.net, que ha publicado una pieza crítica contra su declaración. El medio, que en los últimos días también ha arremetido contra Isabel Díaz Ayuso, ve en las palabras de Abascal un nuevo frente contra el bloque conservador. Un detalle que la cobertura principal ha pasado por alto: la ofensiva de este periódico digital no es un caso aislado, sino una campaña sostenida contra la derecha.
Las lecturas, como suele ocurrir, se bifurcan. Hay quien interpreta el pronunciamiento como un ejercicio de realismo: Marruecos es un socio comercial y de seguridad esencial, y tratarlo como enemigo solo alimenta un discurso identitario que aísla a Vox. En el extremo contrario, los más ortodoxos ven una traición al núcleo duro del partido, que ha construido buena parte de su relato sobre la firmeza frente a Rabat. En el centro, la frase ha servido para que algunos recuerden los intereses ocultos que se esconden detrás de todas estas disputas, una deriva conspiracionista que acompaña cualquier debate sobre el país vecino.
Lo que queda es un avispero abierto. Abascal ha conseguido que se hable de su partido por algo que no sea la gestión de Ayuso, pero el coste puede ser un nuevo flanco de grietas internas. La pregunta es si el líder de Vox sostiene la posición o la replegará ante la presión de su base. Por ahora, el único vencedor es el ruido.