Abascal denuncia el plan del PSOE para amañar las elecciones
Santiago Abascal ha llevado al Congreso una denuncia que, según su partido, desvela los preparativos del PSOE para manipular las próximas elecciones generales. El líder de Vox sostiene que el Gobierno de Pedro Sánchez está orquestando un 'pucherazo' a gran escala, y los datos que maneja apuntan a una operación diseñada desde varios frentes.
La clave del escrutinio: escaños, no votos
Uno de los argumentos centrales de la denuncia es que en España el sistema electoral no cuenta votos directos, sino escaños. Esto permitiría 'apretar' en circunscripciones donde la diferencia es mínima para cambiar el reparto. Según el análisis de Vox, las provincias más vulnerables son Galicia, Asturias, Andalucía y Canarias, coincidiendo con regiones de alta emigración histórica. La tesis es que el Gobierno estaría utilizando la ley de memoria democrática para otorgar la nacionalidad a descendientes de emigrantes –bisnietos y tataranietos– que residen en países como Cuba, Argentina o México, ampliando así el censo electoral en esas provincias clave.
El 'gran pucherazo' de Sánchez en Cuba
El dato más concreto que maneja la denuncia es la extensión del derecho a la nacionalidad española a los bisnietos y tataranietos de emigrantes a Cuba. El Ministerio de Justicia, dirigido por Félix Bolaños, habría ampliado este derecho de 1,7 millones de personas a entre 3 y 4 millones. Simultáneamente, el número de cónsules españoles en Cuba ha pasado de 1 en 2022 a 5 en 2023, más al menos 3 cónsules honorarios cubanos. El objetivo, según los denunciantes, es agilizar la concesión de nacionalidad para que esos nuevos votantes –que no residen en España– puedan influir en los resultados electorales en las provincias señaladas.
El debate está servido. Mientras el PSOE niega cualquier manipulación, los datos sobre el censo y los cambios en la Ley de Nietos alimentan las sospechas de un escenario que, de confirmarse, supondría un terremoto democrático. La pregunta que queda en el aire: ¿estamos ante una denuncia sin fundamento o ante la punta del iceberg de un pucherazo diseñado desde Moncloa?