Ábalos se queda sin vis a vis: un perro antinarcóticos frustra el encuentro con su pareja
El exministro José Luis Ábalos ha presentado quejas formales ante el Ministerio del Interior y el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria después de que el pasado lunes su pareja, Andrea de la Torre, fuera apartada durante el control de acceso a la prisión de Soto del Real. Según adelanta ABC, uno de los perros utilizados en la seguridad del centro señaló a la joven, lo que impidió la celebración del vis a vis. El entorno del exdirigente socialista ha confirmado el incidente y exige explicaciones al ministro Fernando Grande-Marlaska.
Un incidente que desata el escepticismo
La versión oficial apunta a un protocolo de seguridad rutinario: los perros antinarcóticos detectan restos de sustancias prohibidas en los visitantes y se activan, lo que lleva a su exclusión del recinto. Sin embargo, el tono de la reacción ciudadana en redes y foros no se ha hecho esperar. Se sospecha que el altercado pudo tener motivaciones políticas previas o que la relación entre Ábalos y Marlaska, ya tensa, se tensa aún más. Hay quien apunta a que la pareja del exministro "sabe algo" y por eso no lo abandona, mientras otros se preguntan por qué una persona condenada por corrupción sigue recibiendo visitas íntimas.
Del maletín al tanga: las hipótesis sobre el transporte de dinero
La reacción más cruda del debate se centra en la posibilidad de que la pareja intentara introducir dinero o sustancias de forma oculta en el penal. Se especula con que "se lo habría metido en el tanga o en la copa del sujetador", zonas que los perros detectan pero los cacheos manuales a veces pasan por alto. Aunque ninguna fuente oficial ha confirmado qué alertó exactamente al perro, el caso recuerda a episodios anteriores de introducción de objetos en prisiones. La pregunta que sobrevuela es si la pareja de Ábalos, conocida por su juventud y perfil bajo, es realmente la compañera fiel o una figura instrumental.
Un culebrón carcelario con aroma a ajuste de cuentas
Lo cierto es que el incidente no es un hecho aislado. Ábalos, exministro de Transportes y figura clave en el caso Koldo, se encuentra en prisión preventiva desde el pasado noviembre. Su relación con Marlaska, ambos pesos pesados del PSOE, se ha deteriorado. Algunos analistas interpretan la denuncia como un intento de desgastar al ministro del Interior o de generar presión para un posible traslado o un régimen penitenciario más favorable. El juzgado tendrá que decidir si hubo una actuación irregular. De momento, el exministro se queda sin visita y con un nuevo frente abierto.