Alien 3: el debate eterno sobre la tercera parte de la saga
Alien 3 es, probablemente, la entrega más controvertida de la saga. Mientras unos la consideran un despropósito, otro sector la reivindica como la más coherente y arriesgada. El estreno de David Fincher, que luego sería un director de culto, dividió aguas entre quienes aplauden su atmósfera opresiva y quienes denuncian un final calcado de Terminator 2.
La defensa del realismo y la atmósfera
Los que defienden la película destacan el diseño del xenomorfo, que nace de un perro (o buey en el director’s cut) y que resulta más orgánico y amenazante que el de las entregas anteriores. La prisión Fury 161, con su ambiente decrépito y deprimente, es otro acierto: un escenario que transmite desesperanza sin necesidad de artificios. También se valora la decisión narrativa de matar a los personajes de Hicks y Newt al inicio, algo que rompe con el plot armor habitual y aporta crudeza. La muerte de la niña, fuera de plano, es recordada como un golpe de realismo: tras haber sido arrastrada por los aliens, era lógico que estuviera infectada.
Las críticas: CGI, final y comparaciones
Por el otro lado, los detractores señalan que el CGI del alien envejeció mal y que la película parece una serie B de terror espacial. La escena final, con Ripley arrojándose a la fundición, se considera una copia descarada de Terminator 2, hasta con el mismo sonido. Además, el cambio de tono respecto a Aliens (de acción a terror psicológico) no convenció a quienes esperaban más marines y acción. Algunos argumentan que Alien 3 es inferior incluso a Alien Resurrection o a la oscura Galaxy of Terror.
Con el paso del tiempo, Alien 3 podría terminar siendo revalorizada, aunque sus defectos técnicos y narrativos seguirán lastrando su legado. La discusión, como la cinta, sigue abierta.