5 kilos de patatas a 1,99 euros: ¿milagro o importación?
¿Cómo es posible que 5 kilos de patatas cuesten 1,99 euros? La respuesta, como casi siempre, depende de a quién preguntes y de dónde saques la lupa. En un pueblo de Valladolid, donde la guerra de fruterías es encarnizada, alguien presume del chollo. Pero la sospecha de que tras el precio hay patata importada, pasada por el puerto de Algeciras, no tarda en aparecer.
El precio que no cuadra
1,99 euros el saco de 5 kilos. Son 40 céntimos el kilo. Un precio que, en plena escalada de la cesta de la compra, parece de otra década. Quien lo muestra asegura que son patatas de Valladolid, de cosecha local. Pero varios análisis desconfían: «En ningún sitio de las fotos pone que sean de Valladolid», replican. Y señalan que muchas hortalizas de Almería y Murcia entran por el puerto de Algeciras para venderse como nacionales. El escepticismo es la norma.
La pista de Patatas Meléndez
El debate se cruza con un dato empresarial: la nueva fábrica de Patatas Meléndez en Medina del Campo. La compañía rubricó un compromiso con cerca de 50 agricultores de España, Portugal y Francia. Su CEO, Javier Meléndez, insiste en la apuesta por la calidad y el producto local. Sin embargo, que una empresa tenga sede en Valladolid no garantiza que todas las patatas de su entorno salgan de allí. La pregunta persiste: ¿son estas patatas de 1,99€ las mismas que cultivan esos agricultores de élite?
Guerra frutera y desconfianza
«Con 9 fruterías en una calle, la guerra es encarnizada», resume un testigo. La competencia lleva los precios al límite, y el origen es la excusa perfecta para desprestigiar al rival. Unos defienden que es producción local; otros, que es importación low cost. Mientras, el consumidor se lleva el saco a casa. Al final, lo único seguro es que el kilo de patatas sale a 0,40 euros. Lo demás, cuestión de fe.