Corea del Norte entrega 50.000 viviendas gratis: ¿propaganda o modelo habitacional?
Una semana después de que Pedro Sánchez incumpliera su promesa de 180.000 viviendas sociales, Pionyang inauguraba la cuarta fase del proyecto Hwasong: 10.000 hogares entregados sin coste a familias norcoreanas, muchas de ellas de mártires de guerra. Las imágenes satelitales y los vídeos oficiales muestran avenidas recién pavimentadas, edificios de estilo estalinista y, sobre todo, miles de personas abarrotando las calles —cortadas al tráfico para la ceremonia—. Pero la polémica sobre el carácter real de estas ciudades de escaparate no ha hecho más que crecer.
Las cifras del megaproyecto Hwasong
El plan quinquenal de vivienda en la capital norcoreana prevé 50.000 nuevas unidades, de las que ya se han completado cuatro fases. La cuarta, inaugurada en presencia del primer ministro Pak Thae-song —nombrado el 29 de diciembre de 2024—, incluye no solo viviendas, sino también una tienda de instrumentos musicales, un concesionario de automóviles, un centro de videojuegos e incluso una tienda de mascotas. Los defensores del régimen señalan que la entrega es gratuita, sin hipoteca ni alquiler, y que los residentes pueden intercambiar las viviendas, pero no venderlas ni alquilarlas a terceros. No existe la figura del sintecho ni de los pisos turísticos, un contraste directo con el mercado español.
¿Decorado de película o barrio real?
Los críticos apuntan a las fotos de la inauguración, donde las calles aparecen vacías de coches y peatones en los tramos no cortados. La respuesta oficial es que la avenida entera fue cerrada al tráfico por el acto y que en las semanas posteriores se han difundido vídeos de avenidas con tráfico normal. Sin embargo, el escepticismo persiste: un país con una renta per cápita de unos 1.200 dólares, sometido a sanciones internacionales, difícilmente puede mantener tal nivel de construcción. Algunos análisis estiman que el coste de las 50.000 viviendas equivale al gasto anual en evitar la fuga de ciudadanos (5 millones de minas, 500.000 soldados en la frontera). Otros recuerdan que la nomenklatura disfruta de lujos, mientras la mayoría sobrevive con racionamiento.
El contraste con España: 180.000 prometidas y cero entregadas
La discusión no puede evitar la comparación con la promesa de Pedro Sánchez de 180.000 viviendas sociales, de las que, a fecha de este debate, no se había entregado ninguna. Mientras tanto, en la España vaciada se inauguran glorietas con 15 concejales, como ironizaban los análisis que circulan en los foros. La pregunta subyacente es si el modelo norcoreano, por muy opresivo que sea el régimen, resuelve de facto el problema de la vivienda —al menos para los fieles al partido— o si es solo un decorado propagandístico.
Quinta fase ya en marcha
Las últimas imágenes difundidas muestran ya la quinta fase del área de Hwasong, con una arquitectura decididamente estalinista: grandes bloques, simetría y avenidas amplias. El régimen asegura que la construcción no se detendrá hasta que cada familia tenga un hogar. Mientras tanto, en Occidente, el debate sobre la vivienda social sigue anclado en la falta de suelo, la especulación y los incentivos fiscales. La pregunta queda abierta: ¿qué funcionaría mejor, el mercado o el reparto estatal?
Nota: Las cifras y descripciones proceden de fuentes oficiales norcoreanas y de análisis contrastados en medios internacionales. La situación de derechos humanos en Corea del Norte es crítica y este artículo no supone una defensa del régimen.
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