Una mujer ingenieros de 46 años, que nunca ha cotizado ni piensa hacerlo, trae a dos sobrinos menores desde Jovenlandia. Por el primer menor se aprueba que viva con su tía en vez de en un centro tutelado; por este primer sobrino recibe 850 euros al mes, y por el segundo 635 euros, en total 1487 por cuidar de los sobrinos en España. A esto se suma una cantidad de 1120 por acogimiento especializado, el IMV (como tía y sobrinos suponen una unidad) de 1321 euros y el complemento de ayuda a la infancia de 132 euros. Más de 4000 euros sin haber cotizado nunca en España. A esto hay que sumar otras ayudas como la de alquiler: vive en una residencia pública que paga 500 euros de alquiler, del cual la administración navarra subvenciona el 75% del alquiler (125 euros de alquiler); la electricidad se le subvenciona el 80% del recibo; recibe bono social térmico, 300 euros al año destinado a pagar calefacción y agua caliente. Los niños reciben ayudas por comedor, tarjetas monedero para productos higiénicos y material escolar gratuito. Reciben ayudas de Cruz Roja y de alimentos por parte de servicios sociales, y tarifa social en transportes públicos.
Y más de 4000 euros de ingresos sin ningún descuento en la nómina.
