¿Cuánto cuesta matar el nervio de una muela? De 150 a 950 euros
Pagar 240 euros por una endodoncia con reconstrucción incluida puede ser un precio razonable o un sablazo, y la respuesta depende enteramente de dónde se ponga la frontera. Las cifras que se cruzan en la conversación van de
150 a 950 euros por el mismo procedimiento. Ahí está el problema: quien teclea cuánto cuesta matar el nervio de una muela se topa con una horquilla de más de seis veces entre la consulta más barata y la más cara. Y no es un decir: los dos extremos están puestos sobre la mesa con año, ciudad y tipo de pieza.
Cuánto cuesta una endodoncia en España: los precios que se declaran
150 euros por cada una de dos endodoncias con reconstrucción incluida, pagados en 2016 en un dentista de confianza de los que atienden en un piso.
180 euros en 2011 en Burgos, cuando otro profesional pedía casi 400 por el mismo diente y alegaba usar otros materiales.
250 euros en 2018.
200 euros en septiembre de 2020. Cuatro referencias, cuatro años distintos y una línea de precios que apenas se mueve en una década. El desglose caso por caso, con su ciudad y su fecha, deja una conclusión incómoda para quien acaba de recibir un presupuesto.
Por qué unos cobran 150 euros y otros 950 por la misma endodoncia
En el extremo alto, una clínica privada factura
800 euros por un bicúspide y 950 por un molar, según el relato de quien trabaja allí. El argumento es la especialización: quien solo hace endodoncias las cobra caras y, cuando empezó, casi nadie las practicaba. En el extremo bajo, el dentista de barrio con materiales básicos y sin máquinas de última generación. Y en medio, la pieza que rompe cualquier presupuesto: la reconstrucción. Añadir una funda cerámica encima dispara la factura hasta los
800 y pico euros, y por eso hay quien la rechaza y la aplaza, consciente de que el diente queda más expuesto.
¿Se salva el diente o se paga por un diente muerto?
Aquí el desacuerdo es de fondo. Una corriente sostiene que una endodoncia dura unos
15 años y que después el diente tiende a fracturarse, porque es un diente sin nervio: se conserva el hueco, no la pieza. La contraria responde que la alternativa es la extracción y quedarse sin el diente, o un implante que se va a los
1.000 euros. En medio queda la razón por la que casi nadie discute el gasto: el dolor. Pocos dolores se recuerdan tan horribles como el de un nervio inflamado, y el que ya pasó por ello no regatea. Matar el nervio no es un capricho estético.
Impuestos, facturas y el especialista que no todo el mundo es
Sobre la mesa hay otra tesis: que alrededor de la mitad del precio son impuestos y que cualquier clínica tributa en IRPF por encima del
40%. A eso se suma la sospecha, no demostrada, de que buena parte del sector trabaja sin factura y declara lo justo. Enfrente, un aviso práctico que se repite: acudir a un endodoncista, a alguien que solo haga endodoncias, y no a un dentista general que improvisa un procedimiento complejo. La confianza del profesional y el material pesan más que la clínica con las máquinas más nuevas.
Con presupuestos que van de 150 a 950 euros, la pregunta no es si 240 está bien o mal, sino de qué se está pagando: ¿la mano del especialista, la reconstrucción, los metros cuadrados de la clínica o el margen de quien no emite factura? Nadie da una respuesta cerrada. Y el que la necesita, la necesita hoy.