El Cártel de Jalisco y sus 2,5 toneladas: 13 detenidos en España
2,5 toneladas de metanfetamina no caben en una maleta. Esa cantidad exige una infraestructura logística, financiera y química que la Policía Nacional ha desarticulado con la detención de 13 presuntos miembros del Cártel de Jalisco. El golpe sitúa a España en el mapa de operaciones de una de las organizaciones criminales más relevantes de México.
El debate sobre el alcance del narcotráfico en España cobra aquí dimensión concreta. No es hachís en el estrecho: es metanfetamina industrial, un mercado en expansión en Europa. Hay quien sostiene que el país está a un paso de ser un narcoestado; otros lo despachan como una exageración. Pero 2,5 toneladas sugieren que la distribución europea del cártel no era un plan futuro: estaba en marcha.
La operación reactiva también la crítica al sistema penal español. Las condenas orientadas a la reinserción, pensadas para pequeños delincuentes, chocan con organizaciones de formación militar. El temor a que un error judicial deje en la calle a los detenidos recorre el debate, y la extradición a México se plantea como alternativa a una pena percibida como indulgente.
La pregunta incómoda es si este golpe es la excepción o la punta del iceberg. Si en una sola operación caen 13 miembros con 2,5 toneladas, ¿cuánto tráfico pasa desapercibido? De momento, la tesis del narcoestado suena menos descabellada; quizá la palabra exacta sea narcoeconomía.